Una de las cosas malas que tiene hacer una publicación web es que ves partes de la red que no ve casi nadie, y tocas temas que los lectores no perciben... y al cabo del tiempo, eso hace que te entre la tentación de contar batallitas. Como encima hay lectores que preguntan, el peligro crece... Eso es lo que acaba de pasar, y me temo que hemos caído en la tentación :-). Estáis avisados.
Macuarium y los derechos de autor
Hace tres años y pico, comenzamos a publicar Macuarium sin más medios que un poco de tiempo y Claris HomePage. Hoy lo seguimos haciendo con pocos medios más :-), pero por el camino hemos generado (directamente o gracias a colaboradores y lectores) decenas de miles de páginas de contenidos: información que ha costado trabajo reunir, sintetizar y publicar, comentarios originales, ilustraciones... en resumen, un producto con un coste de elaboración muy serio y un valor añadido considerable. El hecho de que por el camino no nos hayamos hecho ricos sigue siendo inexplicable.
Durante estos tres años hemos tropezado muchas veces con la materia de los derechos de autor y la propiedad intelectual. Siempre nos los hemos tomado en serio (vale, alguna vez hemos tomado un pantallazo de algún site sin pedir permiso... pocas veces :-)) y hemos procurado trabajar como una empresa radicalmente profesional. Eso ha servido para que aprendiéramos mucho... y para que nos diéramos cuenta de la frecuencia con la que las normas básicas de propiedad intelectual se ignoran en el ciberespacio.
Despistes y robos
Hay un fenómeno muy normal (por frecuente) que consiste en que las noticias aparecidas en un medio sean reproducidas en otro por el método de “cortar y pegar”. Lo habitual es que se produzca en las zonas “no editoriales”, como foros o listas de correo, donde la responsabilidad de los redactores es menor.
La norma generalmente aceptada es evitar la reproducción total del artículo y, en cualquier caso, asegurarse de que el nombre del medio, y el link si es oportuno, figuran claramente.
Cuando no se hace así, es normal que la gente se moleste. En general, cuando nos hemos encontrado contenidos de Macuarium copypasteados de este modo, nos hemos puesto en contacto para pedir que no se repita, o al menos se ponga un link.
Normalmente, todo el mundo colabora en estas cosas y no se pierden las buenas relaciones... aunque puede pasar de todo ;-). Un caso concreto muy reciente ha sido el de Gustavo García, administrador de un servicio de foros alojado por la empresa mdpNet en Argentina, cuyos usuarios publicaron entero (sin link y citando mal la fuente) un artículo de Macuarium escrito por Roberto Tolín. Cuando se les avisó de que no nos gustaba que se hicieran así las cosas, y sugerimos el modo habitual de hacerlo (extracto y link), nos encontramos primero con una negativa a reconocer los derechos del autor... y cuando le demostramos nuestros argumentos legales, con una lluvia de insultos de lo más variopinto. Su propia versión del tema queda reflejada aquí.
Por cierto, que no somos inocentes del todo :-). En nuestros foros aparecen de vez en cuando artículos de opinión o actualidad puestos por algunos lectores. Pero normalmente es con cita clara del origen, y link... y, si alguien protestara, los quitaríamos sin rechistar.
Vampirismo editorial
Otro fenómeno curioso es el uso sistemático de contenidos creados por terceros, sin pedir ningún tipo de autorización y frecuentemente atribuyéndose los derechos y hasta la autoría. Esto tiene muchos grados, desde el más leve y bienintencionado (recordemos el susto que les dio eresMas a un cierto portal mackero por usar un nombre demasiado parecido al suyo...) hasta el auténtico vampirismo. Quién no ha visto fondos de pantalla, iconos, etc, usados o difundidos sin autorización de los autores.
Hay casos que nos han afectado de cerca, y algunos son verdaderamente gloriosos. Como el de ICON, S.A., el representante de Apple en Costa Rica (no son parte de Apple Computer Co.) cuya página de Hot News incluye decenas de artículos de Macuarium... encima, firmados por otra persona, un tal Mauricio López. Tiene narices.
En este caso, puestos en contacto con Apple España para ver cómo lo solucionábamos, nos han exigido que antes les advirtamos a los costarricenses de la infracción de derechos y luego les mandemos a ellos una nota para hacerla llegar a sus superiores en EEUU y entonces veríamos si... Y han dejado claro que ello no tienen más responsabilidad que si la estuviera cometiendo cualquier otro distribuidor de la marca... lo que resulta curioso, cuando el site de esta empresa es el que se presenta como el oficial de Apple en Costa Rica ;-).
Alguna vez hemos tomado alguna foto de productos de Apple sin pedir permiso, de modo que no les vamos a demandar ;-). Pero esto da una idea de lo difícil que es que le hagan caso a uno sin mentar los argumentos legales y ponerse borde.
Apariciones y otros hechos paranormales
Todo esto se queda pequeño al lado de algunas cosas raras que hemos llegado a ver en estos tres años. Para no aburriros, os cuento sólo un caso que –en mi opinión- se lleva la palma.
Hace año y pico publicamos un artículo sobre la estrategia de Gates (eran los tiempos en que se acababa de convertir en Chief Software Architect, el juicio iba a todo tren, y esas cosas). Luego lo cedimos a ya.com como parte del acuerdo de suministro de contenidos que teníamos con ellos por entonces... y que es una historia aparte.
Y un mes después, apareció en una revista económica sudamericana un magnífico artículo, pergeñado por una pluma aguda y competente, en el que se entrevistaba a servidor de ustedes sobre estos mismos temas... Un artículo radicalmente falso, que se había construido usando párrafos del mío disfrazados como respuestas a preguntas del periodista.
Después de quedarnos asombrados, nos reimos mucho. Yo personalmente me sentí muy halagado (soy así de fácil de contentar) por los contenidos, relevancia y presentación de Macuarium, y por la presentación que hacía del entrevistado. Y además, puestos en contacto con el autor, no nos cupo duda de que lo hizo sin verdadera mala intención.
Nos ponía muy bien, hay que admitirlo :-), y se leía a gusto. Pero hay que admitir también que era un caso claro de falsificación y uso sin autorización de contenidos.
Y estos son los que hemos descubierto. Lo que estará pasando por ahí sin que lo sepamos... :-).