Actualidad Macintosh en español

 

 


Indice de Foros
Temas activos
Mensajes privados
Downloads
Links / Buscador
Compraventa



Auténticos artículos
coleccionables de Apple


Macu te necesita

Vótanos en la revista ReD


Symbian, Windows y el PDA de Steve Wozniak
Aventuras y posibilidades en el futuro de la industria informática

29/11/2002

Una de las noticias de la semana pasada fue el anuncio de que Steve Wozniak, “Woz”, el que fuera cofundador de Apple con Jobs, iba a participar en la Expo de San Francisco en su primera colaboración con la empresa desde hace mucho, mucho tiempo. Y encima el tema previsto es una charla con varios comentaristas sobre la adopción de Mac OS X.

Inevitablemente, algunos usuarios comentaron la posibilidad de que Woz tuviera algo que anunciar respecto a los productos de otra empresa, Danger Research, de cuyo Consejo forma parte. Danger fabrica una criatura muy curiosa, exactamente a medio camino entre un PDA tradicional y un teléfono móvil, y está posicionada justo en medio de uno de los mercados más interesantes de estos momentos.

Y aprovechando que llevamos un mes analizando las estrategias de los diferentes competidores en varias de las industrias que afectan a Apple (y que recientemente nos hemos enterado de muchas cosas), hemos pensado que no estaría de más analizar también éste. Porque, anuncie o no anuncie Jobs por fin el iPhone :-), lo cierto es que se trata de algo que ya nos está afectando a todos y que pronto nos afectará mucho más.

El maravilloso mundo de la convergencia

Se trata de una palabra que lleva en el aire demasiado tiempo, y con cada vuelta que ha dado ha movido enormes cantidades de papel y de dinero: convergencia de los canales multimedia, convergencia de los ordenadores y los electrodomésticos... y ahora, convergencia de las tecnologías inalámbricas y los ordenadores. La digitalización de todas las industrias crea oportunidades contínuas de “convergencia”.

En este caso, se trata más bien de choque. Tres industrias están compitiendo por dar a sus clientes acceso a servicios e información de forma cómoda, ágil, y móvil: por un lado, la industria de los ordenadores tradicionales (con sus redes inalámbricas, ordenadores portátiles y el ocasional tabletPC), por otro, la de los PDAs (con los sucesores del Newton: Palm, Handspring y Sony, Danger y Blackberry, y sus competidores con software de Microsoft), y finalmente, los fabricantes de teléfonos móviles de nueva generación (Nokia, SonyEricsson, Siemens, Panasonic...).

La industria informática tradicional ha llegado a la “movilidad” buscando diferenciarse y mantener márgenes altos (aunque ya hasta los clónicos fabrican portátiles). Los PDAs están incorporando todas las funciones que pueden y eso les lleva a la telefonía. Y los teléfonos están intentando mantener el interés de sus clientes por la compra de nuevos modelos mediante prestaciones cada vez más avanzadas.

Los tres ofrecen esencialmente lo mismo en diferentes grados: la capacidad de comunicarse, de gestionar información personal y de realizar un mínimo de trabajo en cualquier lugar. El modo en que resuelven el problema los orienta hacia un tipo u otro de usuario... y puesto que lo que ofrecen es algo que todos quieren, la variedad de usuarios posibles es enorme.

El nuevo lema de Microsoft

Hace poco, Microsoft abandonó su tradicional lema de “un ordenador en cada casa” por otro mucho más amplio, referido a “permitir a la gente trabajar desde cualquier lugar con cualquier aparato mediante el mejor software”.

En otras palabras, Gates se ha dado cuenta de que una enorme parte de la población mundial no tiene necesidad de las avanzadas capacidades de proceso y los enormes interfaces (pantallas y teclados) de los ordenadores... pero sí de unas prestaciones básicas en un envoltorio portátil. Hay un gran mercado potencial para este tipo de aparatos si el precio es razonable. Y Microsoft es experta en proporcionar software que permite a cualquier fabricante (que cumpla con unos requisitos) lo necesario para dar los mismos servicios que competidores más avanzados, ¿o no? Si consigue que los fabricantes de móviles usen una versión de Windows, no sólo habrá logrado vender más (una buena cosa) sino que estará en el camino apropiado para conseguir lo mismo que en el mercado de los PCs: que todo el márgen se quede en el software (Microsoft) mientras un gran número de fabricantes poco diferenciados se pegan por hacer el hardware compatible más barato posible: commodities, ensambladores, simples fabricantes de clónicos de bajos beneficios.

Para ilustrar este punto, veamos un dato: la mayor parte de las divisiones de Microsoft dan pérdidas, pero la responsable de Windows tiene un márgen del 85 %, como se ha publicado recientemente gracias al proceso antimonopolio. Extender éste monopolio a la telefonía móvil no sólo es posible, sino un auténtico filón por explotar.

Y dicho y hecho: al cuarto intento, en Octubre Microsoft ha conseguido que un fabricante de teléfonos “clónicos” (de marca blanca llamada HTC) venda a la empresa Orange, la antigua filial de móviles de France Telecom, el primer teléfono móvil con una versión de Windows.

Un nuevo tipo de rival

Cuando Microsoft lanzó esta declaración de guerra, no pilló a nadie por sorpresa como sucedió en la industria de los ordenadores. Tampoco hizo aparecer un nuevo mercado de masas. Ni era una empresa de la que se fiaran los presuntos socios.

Los fabricantes de teléfonos móviles son un conjunto de empresas dominadas por unos pocos gigantes... y muy especialmente, por Nokia. Esta situación, y la evidencia de lo que se les venía encima, les ha hecho colaborar de cerca y les está permitiendo reaccionar con bastante dureza a la invasión.

El resultado: cuando Microsoft les ofreció usar su producto, los fabricantes lo rechazaron de plano. Sólo ha habido un fabricante grande que ha licenciado el producto de Microsoft, y es Samsung... que es muy aficionada a licenciar todo lo posible y ahora mismo comercializa aparatos basados en Symbian y hasta en Palm OS ;-).

Symbian, o un sistema operativo común

De hecho, hace tiempo que esta industria se unió para crear su propio Microsoft inofensivo. Se llama Symbian, una empresa cuyo producto es esencialmente un sistema operativo para teléfonos móviles: un software basado en estándares que controla las funciones de telefonía, tráfico de datos y seguridad, así como la operación básica del teléfono. Symbian ya está en uso en muchísimos modelos de teléfonos modernos (Motorola, Nokia, SonyEricsson, Samsung...), ha evolucionado bastante, y puede decirse que es un sistema perfectamente capaz de hacer su trabajo. Tiene aplicaciones de todo tipo y está pensado para adaptarse con gran flexibilidad a las necesidades de una industria cuyo hardware cambia con más facilidad que las cubiertas de colores de algunos modelos.

Pero es que además, Symbian es un sistema casi “abierto”: los fabricantes pueden modificarlo, pueden cambiar todo el interface si quieren... en resumidas cuentas, pueden hacer con él lo que Microsoft no les deja hacer con Windows.

Y para rematar, Symbian no tiene la menor intención de usar su monopolio para exprimir el márgen de los fabricantes de teléfonos... lo que no deja de tener su importancia.

Nokia y la lección del monopolio Wintel

Además de una industria que cuenta con alternativas eficientes, Microsoft se enfrenta directamente a una empresa cuyo prestigio como innovador anda (al menos) a la par que el de Apple: la escandinava Nokia, el mayor fabricante, el más rentable, y el que tiene a la industria perfectamente sujeta gracias a una serie de iniciativas que no estarían fuera de lugar en el manual de Microsoft.

Por un lado, Nokia no sólo tiene muy claro que necesita poder mantener su diferenciación, y por tanto su precio, lejos del control de un depredador como Gates, sino que está intentando asegurar por todos los medios que sus rivales tampoco le apoyen. Para ello, ha desarrollado un interface de usuario avanzado para Symbian llamado Series 60, que ha licenciado a otros fabricantes como Samsung, Siemens y Panasonic. Viene a ser como la capa Aqua de Mac OS X, una capa gráfica a través de la que acceder a los menús y funciones del aparato, y parece llevar camino de convertirse en el estándar de los teléfonos móviles de nueva generación.

Además, y a diferencia del mercado informático, el teléfono móvil no es sólo un instrumento de trabajo sino un objeto de consumo en el que la influencia de la marca y de la moda tienen un peso muy serio. Nokia tiene una imagen de marca extremadamente fuerte y los mejores diseños de la industria. Los clónicos... no. Nokia está reforzando el reconocimiento de marca en todo el mundo con iniciativas como el “Club Nokia” que fidelizan a los dueños de sus teléfonos sin tener en cuenta la operadora con la que trabajan. El ejemplo más cercano a Gates es la campaña “Intel Inside”. Los usuarios quieren Nokia, y la reconocen como la mejor marca aunque no la usen.

Microsoft puede acabar optando por lo que hizo en el mercado informático: competir desde abajo, con los modelos más baratos, permitiendo a los clónicos ofrecer lo mismo que los mejores (al menos en apariencia), y poco a poco invertir las rentas de unas ventas masivas en mejoras de su producto. Pero ante un estándar completo y equipado, más flexible, y común a la mayor parte de los mejores productos, las diferencias de precio con Nokia, SonyEricsson o Siemens van a tener que ser muy serias. Y eso no es precisamente lo que más ayuda a construir marca.

Esto es importante, porque ahora mismo el único canal que le queda a Microsoft es acceder directamente a las operadoras para que compren aparatos de “marca blanca” y bajo coste, respaldados por el software (OS, navegador y gestor de correo) de Microsoft. Pero las operadoras no van a pasarse en masa a esta estrategia por varias razones, y la principal es el coste. Incluso si todas sus ventas fueran de este tipo, sólo serían el 20% del total... y eso significa que no se podrían disfrutar las economías de escala que logran los fabricantes, y que los problemas con los usuarios se duplicarían al tener que tratar con varios OSes diferentes.

Y la diferencia final: si hay alguien con la experiencia y el capital como para asegurarse de que los usuarios no se tragan los anuncios de Microsoft... es Nokia y sus amigos competidores.

Palm, iPaq, BlackBerry... y Danger

Pillados en medio de esta batalla están los que pensaban que este mercado de informática personal era su propia tierra prometida: los fabricantes de PDAs , asistentes personales, o palmtops.

Estas empresas llevan años intentando desarrollar lo que esencialmente es una versión corporativa del nuevo teléfono inteligente... aunque, hasta hace poco, la función de telefonía no venía incluída en el paquete. Agenda, gestor de contactos, navegador web, gestor de correo, un mínimo procesador de textos (con un interface de reconocimiento de texto), y algunas florituras como la gestión de MP3 o películas o una cámara digital sencilla. O lo que es lo mismo, nada que no tengan los demás.

Los fabricantes de PDAs tienen de su lado la especialización y la experiencia... y tienen en contra la telefonía. La plataforma Palm OS y los palmtops con Windows -especialmente la primera- son sólidas, tienen aplicaciones y son compatibles con lo que hace falta. Es evidente que para un usuario de negocios no basta con tomar notas con un teclado de teléfono (aunque en ese sentido vamos a ver novedades pronto :-), con unos sistemas predictivos impresionantes), y que necesitan mejor interface. Por otro lado, las prestaciones de integración segura con servidores corporativos que ofrece el popular (en EEUU) gestor de email BlackBerry son casi insustituibles. Pero para ambos, la telefonía ha llegado como una función añadida a posteriori... y principalmente, porque sus usuarios no quieren llevar todos los bolsillos llenos de trastos. La mayor parte no la tienen bien resuelta, con formas y sistemas de marcación aún incómodos.

Salvo, curiosamente, la criatura de Danger Research, la empresa con la que trabaja Woz. De acuerdo con los analistas de la industria, este aparato es “justo en medio de un PDA y un teléfono, una criatura diferente para un medio diferente”. En un tamaño apenas más ancho que un teléfono normal (nada que ver con el Nokia Communicator) y perfectamente usable como tal en redes GSM y GPRS, se encuentra una gran pantalla que puede deslizarse hacia arriba y descubrir un pequeño teclado análogo al del BlackBerry. El aparato incorpora gestión de contactos, agenda, navegador, email (con attachment), chat (con AOL... lo que da ideas curiosas) herramientas básicas de oficina, y hasta un juego. No sabemos qué OS usa, pero dice basarse en estándares y claramente tiende más a un teléfono muy evolucionado que a un ordenador de bolsillo.

Mientras Blackberry se especializa en dar cosas que sus usuarios corporativos aprecian, y Danger se coloca exactamente en el punto de convergencia, los jugadores tradicionales de este segmento están intentando reaccionar como pueden. Palm está liderando el grupo: ha licenciado su OS a distintos fabricantes de teléfonos y está fabricando PDAs de gama muy baja para intentar frenar la adopción de teléfonos inteligentes. Compaq con su iPaq y el resto de clónicos siguen la estela de Microsoft sin mucha posibilidad de innovar... y el resto de los competidores corren para especializarse o adoptar la telefonía lo mejor posible.

Microsoft apoya a Microsoft

La ventaja de Microsoft, y su mayor debilidad, es que puede aprovechar su dominio en el escritorio y su presencia en la trastienda para fomentar las ventas de su OS para teléfonos PDAs. Ya se sabe que está planeando una versión de su servidor de correo que ofrece muchas más prestaciones a los clientes de correo sobre entorno Windows, rompiendo todas las recomendaciones del tribunal... y facilitando que le planteen una nueva demanda antimonopolio, como ya han hecho los competidores interesados en seguir accediendo a Microsoft Exchange en igualdad de condiciones.

En resumen, la guerra se presenta larga y poco rentable para Microsoft... y los resultados prometen ser muy interesantes para los usuarios, en términos de precios y prestaciones.

El Mac, el iPod, el iPhone y la convergencia móvil

A pesar de haber inaugurado el mercado de los ordenadores de mano, de contar con el mejor software de reconocimiento de escritura, y de una demanda constante por parte de los usuarios, Apple se mantiene firme en la decisión de no sacar un nuevo PDA.

Resulta curioso, pero el mercado de los PDA tradicionales, que ahora parecer estar siendo canibalizado, ha resultado ser mucho más estrecho (muy pocos usuarios), complejo (costes de desarrollo) y exigente (falta de fidelidad a la marca) de lo que muchos pensábamos. Sobre todo, ha sido mucho menos rentable. Y eso hace pensar que quizá Apple no se equivocó del todo al cerrar Newton después de su experiencia inicial.

Jobs ha dejado claro que la filosofía de negocio de Apple en este momento se centra en el ordenador tradicional como eje de su oferta, y que ve los PDAs y los teléfonos inteligentes como algo más con lo que hay que coordinarse de forma fluida... y la exhibición de lo que es capaz de hacer iSync con un teléfono compatible es espectacular: coordinación de agenda, de calendario, de números de teléfono, y eso sin necesidad de programas interpuestos. La compatibilidad con PDAs que usan Palm OS también está bien resuelta, aunque siempre es mejorable. Y el iPod reúne cada vez más funciones de agenda en un formato cómodo y práctico... y no necesariamente empresarial. En resumen, a día de hoy (y en formato beta), parece que lo necesario para la convergencia móvil de acuerdo con la visión de Jobs está resuelto.

Posibilidades abiertas

Pero lo que quieren los usuarios es un poco más complejo que gestionar la agenda: el día en que empiecen a bajar el correo en un PDA o un teléfono avanzado, querrán escribir contestaciones. Y poder mover archivos de forma transparente entre él y su Mac. Por no hablar de gestionar MP3, o quizá de la posibilidad de usar las aplicaciones QuickTime derivadas de Broadcaster para realizar teleconferencias. Quieren un aparato perfectamente compatible con su Mac.

En resumen, querrán algo que abulte más o menos como el iPod de 10 MB, pero con conexión GPRS, reconocimiento de escritura y quizás una cámara. Querrán algo tremendamente parecido al aparato de Wozniak, con su iChat y su navegador ligero.

No querrán un PDA marca Apple. Querrán un iPhone. Un aparato diferente del resto, que puede funcionar muy bien en el nuevo mercado de teléfonos inteligentes, aprovechando estándares que ya están disponibles y prestaciones que sólo Apple puede darle. Wozniak tiene la tecnología que puede ayudar a Apple a dar el salto, y Jobs tiene el mercado, las prestaciones y el diseño que pueden convertir a Danger en un jugador de primera línea.

Y Jobs lo sabe.


Comenta el artículo en los Foros

Vuelta al Menú

 

 

 

Artículos en esta misma edición:

29-11-2002 Symbian, Windows y el PDA de Steve Wozniak - Aventuras y posibilidades en el futuro de la industria informática
29-11-2002 Programas de estadística y econometría - Un repaso a la oferta existente para Mac, por Rubén Osuna
29-11-2002 Wine ¿El futuro de la compatibilidad? - Una polémica puerta trasera para utilizar aplicaciones Windows, por Mactías
28-11-2002 Macromedia anuncia Director MX para Diciembre - Aún sigue sin tener toda su gama disponible para Mac
28-11-2002 Sobre los planes de Quark - No veas la que se ha armado sin venir a cuento
28-11-2002 Cómo usar MPEG-4, según el dueño - El consorcio publica las condiciones de licencia
28-11-2002 OnyxComputing Tree Professional Suite 5.2 - Un modo práctico de obtener árboles 3D completamente realistas en Mac OS X
28-11-2002 Tactical Ops: Assault on Terror - Acción antiterrorista al límite, por Maxmalus
28-11-2002 OnyxComputing Tree Professional Suite 5.2 - Un modo práctico de obtener árboles 3D completamente realistas en Mac OS X
15-11-2002 Roxio compra Napster - Ha alcanzado un acuerdo para adquirir sus activos
15-11-2002 Vistazo previo a Nisus Writer - Uno de los competidores de Word para Mac da serias muestras de vida
15-11-2002 Apple en Oracle World - Fuera del SIMO también pasan cosas
15-11-2002 Certamen de Desarrollo para Mac OS X - Bases definitivas para la edición 2002
15-11-2002 Esa fantástica cosa llamada "Progreso" - A dónde diablos nos lleva la tecnología, por Jesús Lobejón
15-11-2002 Entrevista a Nacho Riesgo - Una entrevista en vídeo desde el stand de Apple en el SIMO


Otros artículos recientes