Durante la Keynote de la WWDC, Jobs habló de la apertura de tres nuevos Apple Stores que iban a ser diferentes y más grandes que los habituales, los nuevos buques insignia de la marca.
Uno de ellos, el de Chicago (el tercero de Apple en el estado de Illinois), ya ha abierto sus puertas... y son impresionantes. Para empezar, estamos hablando de cuatro plantas de productos hardware y software, de espacio para cursos y presentaciones, de bares con expertos en Mac tras la barra... en resumen, de un arma de ventas muy evolucionada, después de varios meses de ver lo que funciona y lo que no, con la que Apple espera seguir capturando mercado.
Por supuesto, el diseño es exquisito... y las escaleras de cristal, que aparecieron por primera vez en la tienda del SoHo en Nueva York, parecen convertirse en seña de identidad. Un aspecto apropiado para una tienda que se ubica en uno de los mejores rincones comerciales de la ciudad.
La gran novedad de la WWDC en lo que respecta a las tiendas Apple no fue el anuncio de la de Chicago, sino la próxima apertura de una de ellas en Tokio, rompiendo la norma de "sólo USA" por primera vez... y permitiendo soñar con una tienda europea antes del siglo que viene.
Un modelo de distribución cada vez más claro
Dentro de los EEUU, Apple está dejando muy claro cómo quiere distribuir los Macs: una par de grandes empresas, grandes almacenes o distribuidores, licenciados para vender las máquinas de consumo; una red de distribuidores especializados y de "valor añadido" para vender y soportar las máquinas que necesitan las empresas medianas y grandes; y una red de Tiendas Apple para mantener el logo de la empresa donde todo el mundo pueda verlo con frecuencia. Y, por supuesto, la web, donde cada vez se apuesta más por el soporte mediante foros ;-) entre usuarios, y se aumenta la gama de productos de terceras partes ofrecida junto a los Mac.
Fuera de EEUU, las cosas son diferentes. Aunque Apple está estrangulando poco a poco a los pequeños distribuidores (hablamos de márgenes de menos del 3% en máquinas de Apple), no hay demasiadas alternativas. La red de especialistas es muy poco densa en países como el nuestro, donde el Mac supera apenas el 1% del mercado. Las empresas especializadas y capaces de dar soporte a un segmento concreto (vídeo, música, redes...) no son tantas ni tienen buen acceso al público. Cada vez es menos frecuente ver un Mac en un escaparate, si hacemos excepción de dos grandes distribuidores. Y ni siquiera en la web: aunque en otros países, como Reino Unido o Francia, ofrecen a los grandes sites la posibilidad de afiliarse al Apple Store local y recibir comisiones por ello, en España ésa opción no existe... y con ésos márgenes (menos de lo que cobra VISA por gestionar una transacción) ¿quién quiere vender Macs directamente? El Apple Store se está convirtiendo en el principal punto de venta de Apple aquí, y lo está haciendo porque se está quedando solo.
Esto apunta a que el panorama cambiará, y cambiará a corto plazo. Al menos, si Apple quiere vender.
La reacción de los conversos
Todo lo cual nos lleva a algo muy curioso que estamos detectando en los comentarios de los "nuevos mackeros", la gente que se ha pasado a Mac en los últimos diez o doce meses y aún no está acostumbrada a las cosas que hace nuestra empresa proveedora.
Me refiero a los comentarios que tertulianos, comentaristas, empresarios y otras hierbas con Mac recién adquirido están haciendo a raíz de las novedades recién presentadas: que esperan que Apple reaccione, use esas novedades, deje de conformarse con ser el perpetuo resto de lo que debió ser la plataforma dominante en la informática, y se decida a poner los medios para crecer, dejando atrás "políticas y actitudes" que la atan.
A la vista de lo que hay, uno no puede dejar de pensar si es que lo dicen porque no conocen las dificultades a las que se enfrenta Apple... o es que los que usamos Mac desde hace tiempo no vemos las cosas como son, sino como nos las han repetido muchas veces.
En fin. Tiempo al tiempo. Acabaremos por saberlo.