Todo el mundo sabe que Apple tiene la corona de la distribución legal de música digital, vía sus tiendas iTunes Music Store. De hecho, Apple ya se encarga de resaltar que son tan dominantes en ese terreno como Microsoft en el de sistemas operativos.
La razón de ello es principalmente que los que planeaban hacerle sombra se están pegando sucesivamente contra la pared de un mercado bastante más exigente de lo esperado. La tienda de Sony ha recibido tales críticas que ni se habla de ella. La experiencia de RealNetworks, teniendo que hackear el software de iTunes para poder aspirar a vender con su servicio Rhapsody, es bastante ilustrativa. Otras empresas como MusicMatch y Launch ya se han vendido a terceros. Microsoft no levanta exactamente pasiones.
Y mientras, no sólo AOL colabora con Apple, sino hasta Hewlett-Packard y hasta Motorola.
Pequeño gran nombre
Roxio, una empresa centrada en software de copia y reproducción de contenidos digitales, había comprado el nombre y lo que quedaba de los activos de Napster, el icono del tráfico ilegal de contenidos online, para relanzarlo como servicio de pago. Las cosas han ido tan “bien” que Roxio ha vendido su negocio de software para poder reunir recursos y seguir invirtiendo en su servicio Napster hasta hacerlo rentable. De hecho, cambiará su nombre a Napster en los próximos meses.
Lo malo es que la apuesta de Napster se basa en convencer a la gente de que es mejor un servicio (que da derecho a oir una serie de canciones, sin quedarte con ellas) que una venta (en la que te quedas lo que compras, aunque sean menos canciones). Y ese modelo de negocio no sólo no es nuevo, y anterior a la iTunes Music Store, sino que no ha funcionado bien nunca. Aunque ahora se presente como una innovación, sigue sin despertar pasiones.
Todos a por uno, y uno contra todos
Y por si lo malo no fuera bastante malo, lo peor es que Napster es solamente uno de los que intentan robar el trono a Apple. Y lamentablemente, es el que menos dinero tiene para ello... por mucho que la marca que usa sea conocida.
De hecho, tiene 120 millones de dólares de liquidez (restada la deuda). Parece mucho hasta que nos fijamos en RealNetworks y sus 260 millones, o Yahoo! (la compradora de Musicmatch y Launch) y sus 2.200 millones, Apple con 5.500... o Microsoft, que tendrá 30.000 millones incluso después de distribuir dividendos.
La capacidad de resistir pérdidas es la clave para aguantar hasta encontrar el modo de hacerse un hueco en el mercado que actualmente domina Apple, la única que es rentable. Todos los que están en esa guerra lo saben. Incluso Apple, que sigue moviéndose con nuevos servicios y nuevos sites regionales: después del europeo, se ve venir al japonés y al australiano. Jobs no va a bajar la presión, y la competencia tampoco hasta que se les acabe el dinero o encuentren un hueco razonable.
La empresa cambia, ¿el nombre permanece?
En resumen, los analistas empiezan a pensar que Napster puede ser el primero en caer. Los resultados previstos para este trimestre, con unas pérdidas bastante serias, no son de los que animan. Y aunque la empresa se esté centrando absolutamente en el negocio de la música online, un nombre famoso puede no ser suficiente para mantenerla a flote mucho tiempo.
O sí. Quien sabe. Especialmente si la industria sigue por el mismo camino y en vez de quebrar, los participantes se compran unos a otros. En cuyo caso, la pregunta curiosa sería ¿quién será el próximo dueño de Napster?
Apple no lo necesita. AOL tampoco. RealNetworks ya tiene su marca y su tecnología. Yahoo! tiene marca de sobra en servicios online. Wal-Mart no parece querer invertir tanto. Sony es alérgico a lo que huela a piratería. ¿Alguien se imagina un servicio “Microsoft Napster”?