Gathering of Developers es una joven empresa dedicada a la publicación del videojuego y, para alegría de los usuarios de Macintosh, no se han olvidado de realizar versiones para los adictos a la manzanita. Residentes en Dallas, Texas (es curioso pero Pangea software, el de los Nanosaurios y Bugdom, y Aspyr, la empresa que ha llevado al Mac la saga Tomb Raider, son también tejanas como muchas firmas maqueras) nos han presentado una serie de juegos de nueva generación.
"Heavy Metal FAKK 2" ha sido la primera, basada en los cómics del mismo nombre y con una protagonista llamada Julie (como Julie Strain, célebre modelo de cómics que presta su cuerpo a la heroína del videojuego), ambientada en mundos de ciencia ficción. En espera de Oni (que también tienen licenciada desde que Bungie se pasó al "lado oscuro") para finales de enero, nos acaba de llegar "Rune", ambientada en aventuras vikingas con un joven guerrero llamado Ragnar de protagonista.
Cambio de escenario
Un juego de vikingos en tercera persona que en esta ocasión es un joven normando llamado Ragnar. La trama gira sobre una traición y una venganza... aunque el MacGuffin (al decir de Alfred Hitchcock, el MacGuffin es el conflicto que justifica la trama) poco importa, lo que importa es la aventura en sí misma.
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Para eso Rune nos muestra un mundo de leyendas nórdicas con una excelente ambientación y unos gr·ficos perfectos, aunque demasiado oscuros en ocasiones lo que dificulta su uso. La estética es clásica, tendente a la oscuridad como los cuadros de Rembrandt: en algunos parajes la imagen es demasiado oscura. Pero todo ese mundillo de subterráneos, cuevas repletas de duendes malignos, brujas, castillos encantados gozan de una extraordinaria ambientación, muy detallada y muy bien creada.
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El héroe pierde energía en los combates pero la recupera bien comiendo manzanas o cualquier alimento, bien con bebidas. El arsenal es variado como mazas, hachas y espadas vikingas y los enemigos pertenecen a la mitología nórdica. Las peleas son duras, muy duras y apenas hay puzzles como los de otros juegos en donde a base de explorar se descubre la salida para Lara. Aquí no hay que esforzarse demasiado en pensar, toda la violencia es física y Ragnar vence gracias a sus músculos y a su destreza con la espada, el maza o el hacha.
En conclusión
Lo mejor de Rune es su ambientación y sus gráficos de excelente calidad. Su estética recuerda a la de Unreal Tournament, la técnica es la misma y ha intervenido prácticamente el mismo equipo de desarrolladores.
En definitiva un juego clásico en el buen sentido, definiendo lo clásico como modélico. Un juego para los que gusten de la aventura y de la exploración. Sin embargo el nivel de violencia motiva que aparezca una advertencia de que sólo pueden jugar Rune los mayores de 17 años... de modo que ojo con a quién se lo regalamos :-).
Tras la decepción de Heavy Metal, Rune nos da un algo más de confianza en la empresa tejana y ya esperamos Oni con verdadera impaciencia.