MacNN levantó hoy una liebre muy interesante. La comunidad de contables británica AccountingWeb publicó el pasado día 11 un artículo sobre los planes de Apple para seguir saliendo del estereotipo del “ordenador para creativos” y hacerse un hueco digno en las mesas de cualquier empresa.
Y es que no hace tanto no era raro ver Macs en todo tipo de tareas... Hubo un tiempo, y no hace mucho, en el que empresas enteras de auditoría y consultoría como KPMG estandarizaban en portátiles Mac. Si los dejaron no fue por gusto.
Y hace ya tiempo que los problemas del Mac en la empresa quedaron atrás: estas líneas se escriben desde un iBook enganchado a una red corporativa multiplataforma en la que comparte directorios e impresoras como el que más... y a veces, mejor.
Signos de movimiento
En la última feria informática del sector de contabilidad y finanzas, Softworld Accounting & Finance, que acaba de celebrarse a comienzos de mes en Londres, llamó la atención de los presentes la intervención del director local de desarrollo de negocio para PYMES de Apple. Dan Richardson declaró que “Nuestra prioridad número uno es la contabilidad. Sabemos que hay un gran problema de percepciones, de modo que mi trabajo es hacer llegar el mensaje de que Apple sirve para llevar la contabilidad”.
Esto se traduce en la presencia de máquinas de Apple en los stands de tres de las aplicaciones clásicas de la contabilidad (al menos por aquellos lares). Ritz Software, MYOB y Hansa se prestaron a la maniobra con sus versiones Mac OS de sus productos... y disfrutaron con la atención que atraían los iMacs.
Hansa es un desarrollador multiplataforma de aplicaciones de gestión contable, CRM y ERP... y se toma muy en serio las plataformas alternativas. De acuerdo con su director, las máquinas que usan Mac y Windows son mucho menos vulnerables que las Windows... lo que no deja de ser una ventaja. Ritz empezó como un distribuidor de Apple y desarrolló su programa para ofrecer un paquete completo a sus clientes. Para ellos, Windows es sólo la guinda. MYOB es un paquete muy conocido en el mundo anglosajón.
Y lo mejor es que estos programas cubren toda la gama de precios: Ritz vende una solución completísima por 200 libras (unos 300 euros).
El problema del estándar
La experiencia británica y las cifras de venta de estas tres herramientas resaltan dos cosas importantes: que si un software de contabilidad es multiplataforma y serio, no es imposible que sobreviva a la estandarización del mercado en torno al programa pirateado de referencia... y que, si Apple se pone a ello, no sólo hay empresas sino clientes encantados de escuchar.
Y en España hay un par de empresas (tirando a carísimas y estancadas) y de nuevos desarrolladores en ese terreno que podrían aprovechar un empujoncito ;-). A ver si nos libramos de los emuladores de una santa vez...