Las grandes empresas musicales intentan venderse o fusionarse para limitar costes... y los compradores no quieren saber nada de la parte de distribución. Hasta el gato tiene, o anuncia, un intento de tienda de música online.
Pero sólo hay una que tenga sentido financiero, de acuerdo con Jobs: el iTunes Store apenas genera diez centavos por canción... pero ayuda a vender iPods y a establecer el formato de archivo de Apple (por no hablar de su marca). Puede que Jobs se equivoque: al fin y al cabo Napster 2.0 es de Roxio, que vende software para tostar las canciones que bajan sus usuarios ;-) y probablemente ayuda a las cuentas del mismo modo.
Pero es el iTunes Music Store el que ha captura la imaginación de la gente y de la industria. El lanzamiento del servicio, de la mano de Bono, Mick Jagger, Dr. Dre y Sarah McLachlan, con músicos como Mickey Hart de los Grateful Dead en la audiencia, es un ejemplo de cómo impresionar a la prensa :-). Y el hecho es que se está comiendo el mercado gracias a sus precios, flexibilidad, y las prestaciones de iTunes para Windows.
¿El invento del año?
El iTunes Store figura como el invento del año porque es la encarnación de lo que la industria musical quería y temía: un modo legal de cambiar radicalmente la parte de distribución de su negocio.
No es simplemente un programa, y su impacto va a ir mucho más allá de las ventas de Apple. La forma de una de las mayores industrias, y el modo en que la gente de los países más desarrollados obtiene uno de sus mayores entretenimientos, está empezando a cambiar al fin después de muchos intentos. El iTunes Music Store no ha ganado el premio por estar muy bien hecho, sino por las consecuencias que va a tener y está teniendo.
La parte que menos interesa a Time, probablemente :-), es hasta qué punto el iTunes Music Store va a cambiar a la propia Apple.