A comienzos de mes, IBM anunció algo que tiene mucho que ver con el futuro del Mac: la misma planta de IBM en East Fishkill en la que se produce el G5 está a punto de recibir una inversión de Sony (otro de los clientes de la planta) para facilitar la producción de la próxima generación de chips de 65 nanómetros. Una inversión de 325 millones de dólares.
IBM, Sony y Toshiba están trabajando conjuntamente en el desarrollo de tecnologías para este chip y otros relacionados. El nuevo procesador, cuyo nombre en código es "Cell", será usado en las próximas generaciones de consolas de Sony, entre otros productos. Es primo hermano (casi idéntico) a las próximas versiones del G5: de hecho, la decisión de Sony de elegir a IBM como proveedor fue posterior al lanzamiento del chip que corre en las máquinas de Apple.
Esa inversión servirá para preparar la planta para abordar la producción de los chips a pleno rendimiento... y es que los pilotos de fabricación de Cell están previstos para la primera mitad del año que viene. Sony no está dispuesta a encontrarse con escollos en el lanzamiento como los que retrasaron a Apple.
Evidentemente, todo ésto afecta a Apple: porque se consolida el negocio de procesadores a la carta de IBM, y porque las capacidades de East Fishkill van a mejorar a tiempo para serle útil a la empresa de la manzana.