Como todos sabemos (y envidiamos) en EEUU, Japón, y próximamente en Gran Bretaña, existe la posibilidad de comprar Macs en tiendas en las que abunda en software, los periféricos y el asesoramiento. Son las tiendas de la propia Apple, los llamados "Apple Stores".
Como es lógico, la presencia de estos establecimientos no hace la vida más fácil a los distribuidores tradicionales de la manzana... aunque los empleados de los Apple Stores dicen enviar a clientes a sus tiendas cuando no tienen lo que buscan.
No hay ninguna duda de que los consumidores se benefician de los Apple Stores, y tampoco de que lo hace la propia Apple: el año pasado ya obtuvieron oficialmente beneficios, y el trimestre pasado vendieron 266 millones de dólares, apenas 7 menos que en el trimestre de Navidad.
Pero es difícil competir con Apple, y no sólo porque Apple lo haga bien.
Dumping y acopio de productos
De acuerdo con algunos distribuidores de Apple en EEUU, las tiendas reciben mejor trato de Apple que los distribuidores en dos aspectos fundamentales: precios, y disponibilidad de productos.
Esas demandas se han concretado la semana pasada en la junta de accionistas de Apple, donde uno de esos distribuidores (Tom Santos, de MACadam en San Francisco) ha puesto encima de la mesa recibos legales en los que Apple cobra a los Apple Stores 2,70 dólares por los packs de garantía de tres años que vende a los distribuidores por 244,00 dólares. Y no es lo único que ha denunciado.
Es evidente que la relación de Apple con su cadena de tiendas no va a ser igual que con los distribuidores, aunque Apple diga lo contrario. Y es evidente que el famoso recibo puede no significar lo que parece (hay muchos modos de cobrar por algo). Pero cada vez quedan menos dudas de que Apple tiene toda la intención de controlar la mayor parte de la distribución de sus productos, ya sea mediante la web o mediante su cadena de tiendas, o bien a través de una serie de grandes distribuidores muy concretos.
En EEUU al menos, la cantidad de aperturas no disminuye sino todo lo contrario, y el problema no hará sino agravarse... aunque los pleitos puestos por los distribuidores (en estos momentos, cinco pleitos de cinco distribuidores diferentes) pueden hacer que Apple juegue con más limpieza.
Más allá del mundo civilizado
Fuera del mercado doméstico de Apple las cosas son bastante distintas, pero no demasiado. Apple sigue apretando a su canal de distribución con márgenes que hacen imposible subsistir a los pequeños comerciantes. La teoría es que sólo los grandes pueden dar el nivel de servicio que exige Apple... aunque la realidad de empresas como la FNAC y El Corte Inglés es que no hay servicio de ningún tipo, y es la propia Apple la que acaba pagando a los vendedores de sus productos.
Y mientras la vida se hace más y más difícil para los distribuidores tradicionales, van quedando los especializados en el mercado corporativo y las grandes cadenas. Y luego nos sorprende que sea difícil encontrar un sitio donde te recomienden un Mac...