Para qué vamos a disimular, esto es una nota de prensa de Apple :-). Lo que pasa es que el tema nos gusta y hemos decidido añadir algunas cosas más.
"Apple ha anunciado hoy que Fred D. Anderson, anterior vicepresidente ejecutivo y director financiero de Apple, ha sido elegido para formar parte del Consejo de Administración de la compañía. Anderson se jubiló el pasado día 1 de junio, fecha en la que Peter Oppenheimer le sustituyó en la posición de director financiero de Apple.
'Fred está considerado uno de los mejores expertos financieros de la industria, y queremos que su magisterio y juicio siga contribuyendo al beneficio de los accionistas de Apple', dice Steve Jobs, presidente y CEO de Apple. 'Aunque actualmente no está de moda incorporar personal interno a los Consejos de Amnistración, Fred es la excepción a la regla'.
Anderson ha servido durante más de ocho años como vicepresidente ejecutivo y director financiero de Apple, hasta su jubilación. Actualmente forma parte también de los Consejos de Administración de eBay y E.piphany."
Mucho y buen servicio
Fred Anderson es más que simple "personal interno". Es prácticamente el único miembro del equipo directivo de Apple que Jobs conservó de la etapa Amelio, y lo hizo porque es un profesional como una copa de pino.
Aunque la reforma de las cuentas de Apple empezara antes de su "segunda venida", Jobs dejó a Anderson en su puesto para que siguiera con ella y pusiera números en su estrategia de reestructuración de negocios y procesos. Durante esos años, Apple podó subsidiarias como Newton, saldó los acuerdos con los clónicos, vendió casi todas su fábricas dentro y fuera de EEUU, cambió su canal de distribución con el Apple Store de la web, utilizó contratos a largo plazo para fijar los precios de los componentes, y usó su liquidez como medio para invertir en empresas interesantes para su negocio... vendiendo, cuando tocaba, con serios beneficios.
Además, consiguió ser una de las empresas con mayores remuneraciones en stock-options sin que casi nadie se quejara, compró sus propias acciones y en general maniobró con anuncios y gestión de los beneficios (vendiendo acciones cuando hacía falta más dinero, anunciando reestructuraciones cuando había márgen de maniobra en el mercado) de modo que se ha convertido en una acción verdaderamente popular en bolsa.
Anderson dejó Apple con una situación financiera envidiable, y un cajón de efectivo que (sin llegar al de Microsoft :-)) es más que digno. De hecho, con la excepción de Dell, es la única gran empresa que consigue hacer rentable la construcción de ordenadores personales.
En resumen: nos alegramos mucho de que Anderson siga a mano :-).