Oficialmente, el iMac G5 está disponible desde mediados de Septiembre. Aunque aún no le hemos visto más que en fotografías, hay algunas cosas que ya se van sabiendo y que merece comentar, incluso antes de ponerle las manos encima.
Accesible a todos los públicos
Una de las prioridades del equipo de Apple que ha diseñado las entrañas de los ordenadores profesionales de Apple en los últimos años ha sido la accesibilidad: facilitar al máximo el trabajo a las personas que tienen que cambiar, colocar o reparar componentes del ordenador. A partir del PowerMac G3, el acceso no ha dejado de mejorar, y el PowerMac G5 no sólo se abre bien, sino que apenas exige herramientas para la mayor parte de las actividades normales.
Sin embargo, los ordenadores de la gama de consumo no han gozado del mismo trato. Aparte de la memoria y la tarjeta AirPort, los iMac no son exactamente accesibles. Por no hablar de la generación G3, y especialmente del primer Bondi. Y aunque los portátiles han mejorado mucho, no se puede decir que sean amistosos.
Por eso es tan llamativo enterarnos (a través de Mac NightOwl) de que el iMac G5 comparte filosofía con sus hermanos mayores más allá de lo que cabe esperar.
Estos caballeros se han dado cuenta de un detalle de la información del nuevo iMac: no sólo es accesible, sino que el usuario puede sustituir una gran parte de las piezas sin ayuda ni herramientas extraordinarias.
En cuanto al acceso, basta con desconectar y desenchufar el ordenador, quitar tres tornillos de la tapa de atrás y estamos dentro.
En cuanto a la facilidad de modificación, veamos la lista: tanto la tarjeta Airport, como las dos ranuras de RAM, el disco duro, el disco óptico, el transformador, el propio monitor, la tarjeta módem y el conjunto central (que fusiona la placa madre, el procesador, ventiladores, tarjeta gráfica y todo lo demás) se pueden sustituir por el propio usuario.
Lo mejor probablemente es lo que sigue. En la parte de atrás, justo en medio del chasis, hay cuatro luces. Dependiendo de las que se iluminen al conectar el ordenador, sabremos (mirando el manual) qué problema tiene el ordenador. Se trata de un truco sacado directamente del Xserve.
El resumen de las tres cosas es que si Apple pone a disposición un servicio de soporte telefónico y vende piezas de repuesto, el usuario puede buscarse la vida como nunca antes en la gama de consumo.
Más potencia de la esperada
Una de las sorpresas de la semana pasada fue la publicación, por parte del site de una comunidad de usuarios francesa muy recomendable (MacBidouille), de los resultados del X-Bench de un iMac G5. El X-Bench es un programa que ejecuta una serie de pruebas en el ordenador y mide el rendimiento del mismo al resolverlas; tiene apartados dedicados al rendimiento gráfico, al cálculo de punto flotante, y a casi cualquier cosa que uno quiera.
El iMac G5 salía extraordinariamente bien. Pero lo más extraordinario es que Apple obligó a MacBiduoille a retirar la información, alegando la confidencialidad de la misma: el ordenador aún no estaba disponible. De hecho, esa reacción es la que nos hace dar credibilidad al X-Bench (no como a otras "pruebas" publicadas en algún medio estadounidense).
Por supuesto, ya estamos a mediados de Septiembre, así que no creemos que Apple pueda insistir en que la información es confidencial. Podéis verla y comentarla aquí.