IBM, el "gigante azul", acaba de anunciar que abandona oficialmente la fabricación de ordenadores personales. La empresa que sigue disputando a Apple el título de haber construído el primero de ellos, se aleja ahora los problemas de esa parte del mercado. Pero eso no significa que se aleje demasiado.
El pasado día 2, IBM ha anunciado desde Beijing una iniciativa dentro de su estrategia de microprocesadores que puede tener grandes consecuencias para Apple, y para otros mercados.
La iniciativa se llama Power.org (su página, evidentemente, es www.power.org ), una "iniciativa de estándares abiertos organizada en torno a chips y sistemas que usan la tecnología de la Arquitectura Power". Los miembros de la comunidad tendrán la oportunidad de colaborar en proyectos técnicos y de márketing para mejorar y expandir la tecnología y el mercado de la arquitectura. El objetivo de los promotores es convertir Power.org en un semillero de "innovación, inspiración y colaboración".
Los quince de Power.org
Las empresas que participan en la comunidad desde su lanzamiento son un catálogo de fabricantes de microprocesadores avanzados y empresas de software abierto punteras, con una presencia sorprendente de europeos y asiáticos (muchos parte del ecosistema de IBM en China): AMCC, Bull, Cadence, Chartered Semiconductor, Culturecom, Jabil Circuit, Novell, Red Hat, Shangai Belling, Synopsys, Thales, Tundra Semiconductor, Winstron, la propia IBM y Sony.
Y se esperan muchas más, como por ejemplo la que dirige Steve Jobs. La comunidad pretende promover el uso de su estándar.
Y ésto ¿qué significa?
Teniendo en cuenta que la arquitectura Power de IBM es precisamente en la que se basa la actual familia de procesadores de los equipos de Apple, parece claro que la iniciativa es importante.
Por un lado, porque puede ayudar a repartir el peso del desarrollo del chip y de la plataforma Power entre más socios. Una de las preocupaciones de cualquier analista es la falta de más proveedores, con los riesgos de suministro que supone.
Por otro, parece evidente que no sólo se puede esperar más producción, sino más innovaciones. Y no sólo en el aspecto más cercano a la electrónica del procesador, sino en toda la arquitectura que le rodea. Y ésto debería tener un reflejo directo en las prestaciones de los Macs.
En tercer lugar, no olvidemos que en este momento sólo hay dos tipos de ordenadores con chip Power en el mercado: la gama más alta de IBM, y los Macs. Cuando IBM fomenta el desarrollo de aplicaciones sobre plataforma Power, los primeros beneficiados son los usuarios de Macs (en cuyo hardware corren). Cuando estos procesadores se convierten en el centro de sistemas, muchos de los avances son compatibles con los Macs y ayudan a que se usen éstos para aprovecharlos.
En cuarto lugar, si (como parece) IBM acaba fomentando de nuevo la aparición de otros fabricantes de ordenadores con chips Power, no sólo podremos esperar mejores precios y prestaciones en los componentes necesarios para hacer un Mac. También podremos esperar que se consolide una alternativa seria al monopolio del estándar Intel.
Y todo lo que ayude a romper el bloqueo gemelo de Windows e Intel, ayuda a que Apple se abra camino. Aunque Apple acabe de registrar su primer crecimiento en cuota de mercado en cinco años, queda mucho por hacer hasta que los que dependemos de ella podamos respirar completamente tranquilos.