Hoy en día casi parece imposible, pero no hace tantos años Sun era la empresa informática de referencia. Sus servidores propulsaron la revolución de internet, su sistema operativo Solaris era la referencia indiscutida en fiabilidad, potencia y solidez, sus procesadores barrían, y su tecnología Java ofrecía tantas perspectivas que Microsoft intentó adulterarla y luego suplantarla con sus alternativas.
Ahora, Sun es una empresa con un componente hardware excesivamente pesado, que vende servidores de gama alta con Windows, Linux o Solaris (a elegir) usando procesadores estándar Intel. Además, ofrece una amplia gama de aplicaciones orientadas a los departamentos de sistemas de grandes empresas... y tiene un brazo de servicios y consultoría cada vez más fuerte.
Y también (y es la parte que más nos afecta) sigue siendo la fuerza que controla y dirige Java, y uno de los mayores impulsores del código y los estándares abiertos... a su manera. Por ejemplo, compró StarOffice y la convirtió en código abierto (la versión Mac tiene una historia complicada, pero existe en forma de beta), con lo que dio un apoyo muy serio a Linux en un momento crucial. Apoyó la continuidad de Netscape al comprar la empresa junto con AOL, y su transformación en un proyecto de código abierto.
Y ahora (ayer), sorprendentemente, su presidente Scott McNealy ha anunciado que no sólo va a lanzar una "versión" en código abierto de su sistema operativo Solaris 10, sino que va a permitir el "uso libre" de la tecnología de 1.600 de sus patentes relacionadas con Solaris. Los detalles, evidentemente, aún no están claros, pero no cabe duda de que es un paso serio.
Competir colaborando
McNealy ha citado como principal razón para tomar esta medida la preferencia de muchos gobiernos y empresas por tecnologías que no estuvieran atadas a un sólo proveedor (es decir, Microsoft) o cerradas a los estándares de mercado.
El hecho es que Solaris se estaba quedando bastante atrás en la carrera entre Linux y Windows por los servidores de gama media, e incluso perdía seriamente terreno en los de gama alta. La estrategia de IBM de basar sus productos y servicios en Linux había acabado con la ventaja competitiva frente a Linux, y la presión comercial sigue ayudando a Windows a pesar de todos sus problemas técnicos.
Al abrir "una versión" de Solaris, Sun está apostando a que la solidez y prestaciones de su sistema operativo, junto con la gran gama de aplicaciones que siguen funcionando sobre él, le ayuden a crear un ecosistema de desarrolladores y empresas capaz de competir mejor. Del mismo modo, ser Open Source resalta la ventaja de no ser Microsoft cara a los clientes sensibles.
Si todo ello tiene éxito, Solaris no seguirá su camino hacia la irrelevancia. Y no olvidemos que Solaris permite a Sun mantener el control de la base en la que se apoyan tanto sus aplicaciones más rentables como sus servicios especializados.
Otro Unix de gama alta
Solaris no es un sistema operativo doméstico, aunque tenga su entorno gráfico: es un Unix muy particular, dirigido a usuarios muy especializados, y no se puede utilizar en serio sin usar su versión de la Consola. Tiene aplicaciones más que de sobra para sobrevivir, y probablemente la maniobra de McNealy le ayude... aunque queda por ver cómo resuelven los flecos de crear un sistema de licencias coherente y útil. En otras palabras, es un competidor directo de Linux en los servidores de gama alta.
Pero Linux es un rival peligroso, porque tiene ramificaciones (y desarrolladores, y defensores) en muchos entornos. Tiene cada vez más personal cualificado, y cada vez más soporte por parte de integradores y desarrolladores.
Windows no compite por prestaciones, sino porque la oferta integrada de Microsoft es casi imbatible: por un precio inicial ridículo, la empresa se dota de mucho más que sistemas operativos. Abunda el personal cualificado y la base de desarrolladores.
Y Mac OS X Server...
Todo lo que rompa el monocultivo es bueno, en principio... pero es que el monocultivo en servidores de gama alta solía ser Solaris, y el invasor principal es Microsoft. En este sentido, el contraataque de Sun y la presencia de Windows son buenas noticias.
Para Apple todo ésto parece mayormente irrelevante: no compite en la misma liga que Sun, aunque se vaya acercando con Xgrid y Xsan. Pero por lo que sí compite es por la atención de los desarrolladores, ya sean Open Source o simplemente de aplicaciones corporativas. Añadir una versión Mac OS X puede ser una buena idea, pero cuando por el mismo precio se puede añadir una versión Solaris (y Solaris deja de parecer una especie en extinción), pocos desarrolladores de productos corporativos grandes se lo pueden pensar.
En resumen: es una buena noticia, pero sólo en parte. Las tecnologías que libere Sun nos pueden venir muy bien, pero el propio Solaris puede cerrar el paso a Apple en más de un caso.