Los “cacos” aparecieron en CampusMac... dos airports y algunos artilugios más cambiaron de propietario sin el consentimiento de los responsables de su custodia.
Bueno, uno creció entre “hippys” y mensajes de que la “propiedad es un robo” y cosas de esas... los artículos “distraídos” estaban asegurados (ya veremos como se lo toma la aseguradora) y... pues eso: la cosa no es especialmente grave, pero genera “mal rollo”: un fin de campusmac desagradable, un mal despertar de tanta euforia y felicidad como ha expresado la peña mackera que allí se reunió.
Seguramente el valor “material” (como casi siempre) es lo menos importante del tema, como suele decir un colega: “es solo dinero”... lo grave, lo doloroso, es el mal rollo que genera, sobre todo ateniéndose a las circunstancias.
Porque no es la “proeza” de un inconsciente, de un chorizo común, ya que se trata de artículos que tienen poca utilidad para la mayoría mackera que allí se reunió (la mayoría no usan airport o no tienen necesidad de ello)... tampoco es algo para sacarle una pelas: salía más a cuenta cualquiera de las decenas de cámaras digitales, discos duros, ratones... son más fáciles de colocar y “compatibles”... o sea que el autor o autores se lo han apropiado para su exclusivo uso en un ejercicio de egoísmo que supongo que le colmará de orgullo sabiendo el esfuerzo altruista que la mayoría hemos hecho para que él tuviera la oportunidad de hacer el “mangui”... ¡que pena, tu!
Después está la sospecha más sangrante, pues la mayoría (la inmensa mayoría) de participantes en la campus estoy convencido que desconocían la existencia de esos airports y el resto de “desapariciones”... que permanecieron en salas bajo llave la mayor parte del tiempo y, cuando no, con la “presencia-custodia” del personal de organización que, por supuesto, solo permitía el acceso a personas de confianza... “de confianza” ¡que contrasentido!....y que mal rollo siquiera pensar en ello.
Pero “a lo hecho, pecho”: no hay vuelta atrás y recurrir al juego ese de “ahora apagamos la luz y el que lo haya cogido que lo devuelva” pues como que ya no procede, ¿verdad?
Y es que este mal rollo tiene una sombra alargada, el “¿y ahora que?”
Pues ahora, en la planificación de la Campusmac 2004 habrá que dedicar un esfuerzo importante a establecer medidas de seguridad, seguro que generara desconfianzas, obligará a un mayor control... si hasta hora bastaba con “amenazar” de ese control, el próximo año habrá de ser efectivo: acreditaciones, etiquetados... eso sin contar con la “aparición” de anclajes de seguridad, más puertas cerradas y mayor control en las áreas donde hayan materiales susceptibles de “ser distraídos”... como mal menor no estaría mal, si logramos convencer a la compañía aseguradora de que puede confiar en nosotros porque de lo contrario empezaríamos a tener problemas en la cesión de equipos... eso puede suponer mas costes que repercutir en la matrícula... o sea que la “gracia” que ha hecho ese pobre imbécil para poderse poner red inalámbrica en casa puede ser un gran fastidio para las próximas ediciones de Campusmac...
Felicidades, “chorizo de poca monta”,. Solo dime: realmente ¿los pocos centenares de euros que te has ahorrado con tu “proeza” compensan la movida, el fastidio que has provocado en la Campus? Porque tampoco creo que puedas “fardar” con esa peculiar habilidad, pues no seria muy juicioso que exhibieses esos aparatos entre “supuestos amigos de la campus” a los que de una manera u otra les has contagiado tu mal rollo.
En fin... esperemos que este sea el primer y ultimo imbécil que hayamos de padecer en nuestra cita veraniega.
EL_PACO