DEL SPECTRUM AL IBOOK
Sin apenas darme cuenta mi vida cambió el día que mi padré decidió comprarme un pequeño de 48 kbytes y teclas de goma, el famoso ZX Spectrum de Sinclair. Se me abrió un mundo entero de cosas que ver, aprender, probar, ... Mi padre pensaba que ya se me pasaría el vicio que le había pillado a aquel microordenador, y por desgracia para mí, decidió que con ese ordenador debería tener suficiente por mucho tiempo.
¡Y tanto que pasó mucho tiempo!. Hasta el año 93 o 94, ya ni me acuerdo, tuve que ir mendigando de casa en casa de mis amigos porque me dejaran estar un rato con sus magníficos 8086 y 286, y es que, no nos engañemos, con el tiempo el mítico Spectrum había perdido todo el interes que un día tuvo.
Por fin entró en casa un 486, con MS-DOS 5.1, con 4 MB de Ram y 120 MB de disco duro. Una buena máquina en comparación con lo que iba viendo en casa de mis amigos.
Empecé a manejarme como pez en el agua con la linea de comandos del MS-DOS, incluso instalé Windows 3.1, pero la verdad es que usaba muy poco el entorno gráfico de Microsoft, hasta que llegó Windows 95.
Poco a poco fui ampliando las capacidades del PC como buen poseedor de un ordenador clónico. Le incorporé una tarjeta de sonido de 16 bits, le amplié la memoria, mejoré su tarjeta gráfica, unidad zip, micro, placa... Poco a poco, cada cierto tiempo iba mutando el pobre, según veía que iba perdiendo fuerza con las nuevas versiones de Windows, los nuevos requerimientos mínimos de algunos juegos, etc...
DONDE HAYA UN WINDOWS ALLÍ ESTUVE YO
Creo que desde Windows 3.1 hasta Windows XP lo he probado todo, ya sea en casa ya sea en el trabajo: W3.1, W3.11, W95, W98, W98 2ª Ed., WME, W2000 y Windows XP (la serie Windows NT también la he probado, con menor detalle en el trabajo, y solo en la versión NT4).
Como siempre pasa en estos casos, acabé siendo el informático de urgencias de todos mis amigos, super barato (con una cervecita y una tapita mientras les arreglaba el pc me daba por satisfecho, tonto de mí), y qué queréis que os diga. Uno se cansa de problemas, en casa, en casa de mis amigos, y en el trabajo... ¡para colmo acabé trabajando en un centro de soporte técnico! (afortunadamente cambié de departamento con el paso del tiempo).
OYE, POR MIRAR NO PASA NADA
Fue este pasado mes de septiembre, cuando recién mudado a Barcelona, comprendí que necesitaba renovar mi ordenador personal, y pensando qué era lo ideal para mí llegué a la conclusión:
Algo portable, que me dure y lo amortice sobradamente, que sea de una marca de confianza con unos mínimos de calidad y... no quiero windows, pero no queda más remedio. Sí, bueno, el Linux. Lo intenté, pero no tengo tiempo de ponerme a aprender a manejarlo correctamente, de forma fiable, y aprender a resolver problemas. ¡Tardo menos en reinstalar Windows!. Por supuesto, si hubiera dispuesto de tiempo, probablemente ahora sería un linuxero.
Lo dicho, por aquel entonces no me planteaba un Mac. Ya sabéis, si no me dedico al diseño, ¿para qué quiero un Mac?. El caso es que ya me resultaban agradables a la vista, pero mirándolos muy de lejos todavía.
Pues fue un día, precisamente en un foro de windows, cuando por casualidad me encontré con un tipo la mar de eufórico hablando maravillas de su última adquisición... un powerbook. El tío estaba tan entusiasmado que me dije, oye, por mirar no pasa nada...
Y SE ENCENDIó LA CHISPA QUE PREDIó LA MECHA
Entré en la web de Apple, entré en Macuarium, leí información que dejaba la gente, me leí cada artículo de Switchers en Apple y Macuarium... y en algún momento que no recuerdo se encendió una chispa, la chispa prendió una mecha que me llevó a un Apple Center que hay justo a 5 minutos de mi trabajo (el destino), y la mecha hizo explosión como fuegos artificiales multicolor, cuando una semana más tarde tenía mi iBook recién sacado de su preciosa caja blanca y yo daba mis primeros pasos con Mac OSX.
Aprendí a manejarme y a configurar el sistema operativo sobre la marcha, de manera mucho más ágil de lo que me esperaba. Tal como me explicó el comercial del Apple Center, que por cierto fue todo un profesional en la atención que me ofreció, la ayuda del Mac OSX... ¡funciona!, realmente es una ayuda.
Por otro lado, todavía mantengo mi antiguo PC para labores como albergar la grabadora y tal. Bueno, ver cómo trabajan en red sin incompatibilidades, gracias al Mac OSX, o ver cÓmo puedo intercambiar ficheros de forma sencilla es todo un alivio.
Luego viene el tema del software... No he necesitado de momento nada que no viniera preinstalado en el portátil, salvo el Firefox, Gimp, un sofware para sincronizar la HP ipaq y un editor web. Por lo demás... tengo una suite ofimática más que suficiente para lo que necesito (creo que es mejor el Office de Microsoft, pero en mi caso me sobra con el Apple Works, y aún así existe la versión para Mac), tengo soft para editar DVDs domésticos, un gestor de fotos, el magnífico iTunes, ...
Ahora tengo que dedicarle tiempo a conocer el sistema operativo, cómo funcionan los scripts, la linea de comandos del terminal, ...
¿Lo peor?. Quizá que no conozco a nadie en persona que disponga de un Mac, pero eso, gracias a internet, hoy en día no es un problema en realidad. Es más, ahora nadie me va a dar la plasta para que le arregle nada... Igual que Javier Fesser le diré: “No te puedo ayudar... ¡yo soy de Mac!”. ;-)
Saludos a todos,
manuBCN.
¿Quieres leer otros artículos de esta misma serie?
Historias de Switchers I, por MacAlvy
Historias de Switchers II, por Masivi
Historias de Switchers III, por GONTZAL
Historias de Switchers IV, por camarmac
Historias de Switchers V, por tallergolf
Historias de Switchers VI, por Orbital