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Los puntos menos comentados del nuevo gadget   
Monday, 01 de February de 2010

dimensions_20100127Ya ha pasado casi una semana desde el anuncio de Jobs. No ha habido medio de comunicación que no se haya hecho eco, para bien o para mal, del nuevo producto. Algunos, más bien para mal. Otros, para demasiado bien. Porque lo cierto es que es pronto para decir demasiado.

A estas alturas, tras la Keynote, ya se ha comentado (en artículos, en foros, blogs, periódicos, revistas, radio y televisión) casi todo lo posible sobre la nueva criatura. Pero (qué le vamos a hacer) me parece que no nos hemos fijado lo suficiente en algunas cosas. Contando con vuestra paciencia, vamos a repasar un par de aspectos técnicos, algunos contras, y las conclusiones que se nos ocurren. Otro día hablaremos del modelo de negocio.

Procesador ARM A4

Siempre es agradable acertar, y más en algo serio. Llevábamos muchos meses prediciendo que veríamos chipsets ARM diseñados por Apple, y desde que salió la última especificación cada vez lo teníamos más claro. Algo como el iPad no podría hacerse sin ellos.

Para repasar: los ARM son una familia de chips diferente de los x86 y de los PowerPC. Se basan en un diseño común (de una empresa en la que Apple fue socio de referencia), que luego los licenciatarios traducen cada uno a su manera en sus propias fábricas. Se especializan en bajo consumo y baja temperatura, por lo que se les aprecia mucho en entornos de alta eficiencia y poco espacio, como PDAs, MP3 o móviles... como los de Apple. Pero son cada vez más potentes, potentes de sobra para un netbook… o un iPad. Y potentes para muchas cosas más.

Apple compró PA Semi hace ya un par de años (el ciclo de la innovación es mucho más lento de lo que parece desde fuera: estas cosas llevan tiempo cocinándose). Sus ingenieros han puesto su conocimiento especializado a trabajar en hacer un SOC (“system-on-a-chip”, o chip que contiene procesador, unidad gráfica, controlador de memoria y otros elementos todos en el mismo bloque) basado en las especificaciones ARM pero con innovaciones propias y adecuadas al software e intenciones de Apple. La fabricación es externa, probablemente Samsung como hasta ahora. El resultado es este A4… y no dudo de que oiremos hablar del resto de la familia más pronto que tarde.

El A4 es un procesador del que se sabe poco todavía. 1 GHz es una velocidad más que respetable para un netbook, y para más cosas (si el sistema y las aplicaciones están optimizdas), y se consigue sin generar calor como para requerir ranuras de ventilación… y con un rendimiento de 10 horas con una batería que no se presenta como gran innovación. Nanotech cita a Richard Doherty, director de la consultora tecnológica Envisioneering Group, diciendo que el chip de Apple es mucho más potente que cualquier otra cosa que vendan Intel, Qualcomm o Freescale: "No veo nada de ninguno de los licenciatarios de ARM o de Intel que pueda rivalizar con su potencia-por-watio, potencia-por-coste, o potencia-por-milímetro cúbico de tamaño. Apple va a tener una ventaja sustancial en rendimiento, eficiencia de batería y coste sobre la competencia”. Ahí es nada.

Pantalla IPS

Para compensar el acierto en ese campo, patinamos en nuestras predicciones sobre la pantalla: en lugar de arriesgarse con monitores de tinta electrónica y menor calidad de vídeo, Apple ha tirado por tecnología IPS (In-Plane Switching), un tipo de LCD que ya usa en los últimos iMac.

Se trata de un monitor LCD retroiluminado por LED con 1024x768 de resolución. Su mayor diferencia respecto a otras opciones es que tiene un ángulo de visión especialmente bueno (es decir: es más fácil compartir, o usarla inclinada como nos apetezca, porque se ve muy bien de lado). En concreto, es visible con inclinaciones de hasta 178 grados, lo que permite posiciones de lectura suficientemente flexibles para casi cualquiera. La mayor parte de los netbooks ahí fuera usan pantallas TN (Twisted Nematic), que ofrecen menor profundidad de color (6 bits en lugar de los 8 del iPad) y ángulos sustancialmente menores. Eso sí, son más baratos.

La elección es otra declaración de principios: sí, el iPad quiere ser un “e-reader”… pero también quiere ser capaz de mostrar vídeo con toda la calidad exigible, y no está dispuesto a basarse en tecnologías poco probadas. Algo probablemente muy sensato, aunque la vista de muchos no lo agradecerá, dentro de unos años, tanto como si hubieran apostado por tinta electrónica. A cambio, es probable que menos gente lea en sus Touch o iPhones, lo que sólo puede ser bueno para los ojos. El resultado es un aparato con toda la artillería multimedia que exige el usuario de consumo (incluyendo juegos), pero con la capacidad de visualización de textos (incluso complejos) con la que sueña el usuario más profesional… o lector intensivo.

¿Tamaños para todos?

En primer lugar, hay que recordar que Apple lleva años jugando a sacar la patita y ver por dónde va el mercado. No es probable que haya planes detallados para nuevos productos a estas alturas, lo que no ha impedido a mucha gente hablar de auténticos Macs táctiles, o iPods para jugones. Tampoco hay que olvidar que Apple ha simplificado su gama y no hace doce versiones de cada cosa: el usuario que quiere más personalización está cordialmente invitado a jorobarse. Así que no creemos que haya iPads en tallas variadas a corto plazo.

Dentro de dos años será otra cosa. Cuando el mercado y Apple por fin se hayan puesto de acuerdo en para qué vale el iPad realmente y qué usos se le quieren dar, entonces veremos evoluciones sensatas del producto.

Las críticas: Falta Flash, falta USB, no se puede imprimir..

Flash: Hace pocos días, tras la presentación del iPad y en una sesión abierta de la que informa Wired, dijo que el iPad no tiene Flash porque “cuando un Mac casca, la mayor parte de las veces, es por culpa de Flash”. Algo que sabe por experiencia cualquiera que navegue y sienta el efecto de la implementación Mac de Flash sobre la memoria de su máquina y el rendimiento de su navegación. Al final y de acuerdo con Jobs "nadie usará Flash. El mundo se está moviendo hacia HTML5”, que permite hacer el mismo tipo de interactividad sin esos niveles de problemas (y usando estándares públicos y abiertos)… y por lo que Apple lleva apostando un buen rato (LINKS).

USB: La ignorancia supina de algunos comentaristas ha llevado a publicar que el iPad no tiene puerto USB. Pues no. Lo que tiene es un puerto de 30 pines propio de Apple que se conecta a un cable… USB. Es decir, pensado para conectarse con cualquier ordenador o sistema que tenga puerto USB. Como hace un iPhone o un iPod desde hace años. Ahora bien, alguien puede querer conectar un periférico USB al iPad (p.ej. para importar fotos directamente). El iPad deja claro que es un iPad y no un ordenador principal… no teniendo un puerto USB normal. Es decir: el iPad sólo se entiende como complemento de un ecosistema en el que haya al menos un ordenador normal (algo con lector de DVDs, cientos de gigas de espacio de almacenamiento, puertos varios y diversos…). Por otra parte, Apple ya ofrece su "iPad to camera connector kit" precisamente para los que quieren conectar algo USB (una cámara) al iPad. Ahora la cuestión es que haya usos para ese tipo de conexión. A dia de hoy, su ausencia nos parece una declaración de principios de Apple… y bastante razonable.

Impresión: Curiosamente hay interés por saber si se podría imprimir directamente desde el iPad. Y es cierto que para sustituir a un netbook es algo fundamental. Lo más curioso es que alguien se plantee la pregunta… ya que la respuesta no depende del aparato, sino del software que corra. Por ejemplo, no sabemos si iWork para iPad puede imprimir, pero es probable. Y ya nos consta al menos una App que se anuncia por su capacidad de imprimir desde el iPad. Estamos seguros de que todas las Apps de gestión documental lo harán inmediatamente. No hay NADA que impida a una aplicación imprimir desde este aparato. Basta con que exista la aplicación que quiera hacerlo, y los mimbres para hacerlas ya existen.

Cámara para videoconferencia: sí, es una ocasión perdida... pero también algo bastante realista. A día de hoy, el tipo de conexión que tienes en una red inalámbrica (fuera de alcance Wifi, e incluso en un hotspot medianamente concurrido) no da para videoconferencia seria. Apple no ha argumentado la falta de cámara, pero nos imaginamos que la razón va por ahí. O bien, de nuevo, es una declaración de principios y Apple no quiere que el iPad se vea como aparato de comunicaciones personales... quién sabe.

Lo que dá de sí el iPhone OS: aplicaciones web, aplicaciones HTML5… y aplicaciones de verdad

La pregunta clave es "¿para qué vale el iPad?". Y la respuesta, como siempre en informática, es: "Depende de los programas". Aquí es donde Apple se ha quitado la careta del modo más radical.

El iPad, al final, no es un "mini MacBook Air", sino un "tabletófono": un iPod Touch sobredimensionado, que usa el mismo sistema operativo que el iPhone. La sorpresa es que eso no resulta una limitación sino todo lo contrario.

El iPhone OS es una versión adelgazada del Mac OS, con los cambios de interface necesarios para manejarse a punta de dedo o con “gestos”. Está optimizado en muchos de los sentidos que son fundamentales para el iPad. Lo que no estaba tan claro, y ha demostrado Apple al portar la suite iWork al nuevo sistema, es que sigue siendo tan potente como para montar una aplicación de primera línea en él. Si se puede portar iWork, se puede portar OpenOffice… y apuesto a que Apple no dejará nada por hacer para facilitar esas evoluciones. Por no mencionar lo que puedan dar de sí empresas como Omni o MacPractice (por poner dos), con productos que destacan en Mac OS y en iPhone y que ya han anunciado un plan de trabajo para la nueva plataforma.

Pero eso, con ser potente y abrir puertas (que no se sabe bien a dónde nos llevarán en unos años), es la mitad de la historia. El iPad es esencialmente una plataforma de navegación web, perfecta para ese cometido… y por tanto, perfecta para usar cualquier aplicación web avanzada que uno quiera programar. No tiene que ser una App, basta con que sea una clásica aplicación web, de las que Apple viene promoviendo y de las que cada vez se ven más por todas partes. Desde http://www.photoshop.com (ojo con el soporte Flash) a Salesforce.com pasando por http://www.setster.com/ . O la suite de Google, o las herramientas de dos docenas de especialistas más. Casi todo se puede hacer con una aplicación web… y ésas se pueden usar en el iPad. De hecho, cuando se conecta a un servidor para ver una página web, el iPad no se identifica como “teléfono” o “iPhone”, sino que accede a la versión normal de la página. Y con 9,7 pulgadas, puede hacerlo de sobra.

Así de pasada, el iPad saca de la carretera al Chrome OS de Google y a la mitad de iniciativas orientadas a crear un "terminal tonto" (la de AOL no fue la última), un ordenador ultraligero diseñado para funcionar conectado a la web. Ya no hace falta, hay algo mejor.

Y no, las aplicaciones Flash no se pueden usar. Dado el estado de Flash, eso es una ventaja para la estabilidad y rendimiento del iPad. Y dado el progreso de HTML5 para gestionar elementos animados o de vídeo, no es probable que echemos mucho de menos a Flash. Otra cosa es Adobe AIR y las aplicaciones web hechas con él, que son pocas pero más de una es buena.

El resultado de todo esto es un entorno en el que puede haber (aún no hay) el software necesario para cada tipo de uso, un entorno ya optimizado para gestionar sin teclado, estable, con herramientas de desarrollo, con ecosistema de programadores, y con la potencia necesaria para cualquier aplicación que haga falta. El futuro se presenta interesante, lleno de ocasiones de negocio, y completamente impredecible.

Ahora bien: hay cosas que Apple tiene que acabar corrigiendo para no hinchar las narices de los usuarios. La capacidad de tener varias aplicaciones abiertas concurrentemente, o de pasar información de unas a otras, se puede pasar por alto cuando hay pocos recursos y es más importante el rendimiento… es decir, en un Touch o un iPhone. Pero en el iPad, no. Y la capacidad de guardar archivos de un modo coherente y sin sujetarse a una sola aplicación, también hace falta si vamos a ponernos serios.

Otras cosas

No vamos hablar del diseño. Pero el caso es que será un factor interesante. Y no será la única, como podéis ver en todos esos comentarios que citaba al principio.

Una cosa que no tiene que ver con el procesador, pero sí con la velocidad: el iPad se pone en marcha inmediatamente al darle al botón (porque su estado normal es "reposo", no "apagado"). Algo que parece una tontería pero ahorra muchos minutos y hace menos engorroso usarlo p.ej. para tomar una nota rápida. Algo que un netbook no va a igualar fácilmente. Y hay muchos más detalles.

¿El futuro de la informática?

Sólo el uso dirá si el formato tableta es realmente cómodo, seguro y eficiente como para hacerse un hueco. Y sólo el tiempo dirá si los portátiles tradicionales van a sentir el mordisco, o sólo serán los netbooks.

Lo cierto es que en teoría es un modo sencillo y práctico de acceder y usar información, y que (tirando quizá de la potencia de otros ordenadores, ya sea de la nube o de otra habitación) los tablet, tal como los plantea Apple, no están especialmente limitados, fuera de ámbitos y usos muy especializados. Queramos o no, tiene más sentido un aparato con el tamaño justo para una visualización correcta (más espacio para agarrar) que un bicho que pesa kilo y medio o más… o uno que hay que esforzarse para ver a gusto. En la mayor parte de los viajes (y en el salón) tiene más sentido llevar una tableta que un portátil.

O dicho de otro modo: hasta que se invente el interfaz holográfico, me parece que el iPad es lo más avanzado que hay… y lo que más posibilidades tiene para dar forma a la informática de dentro de diez años.

Iremos viendo cómo progresa. O no. Lo único que es seguro es que el éxito de este aparato no depende sólo de lo bien hecho que esté y lo bonito que sea, sino de las utilidades reales que se le encuentren y los modelos de negocio que puedan surgir alrededor. O vale para hacer algo, y lo hace “mucho mejor que cualquier otro aparato”, como decía Jobs, o sencillamente no vale para nada.  Y sólo el tiempo lo dirá.

Por de pronto, me cuentan que en Macuarium van a ir abriendo un foro dedicado, por si acaso... ;-).

Puedes aportar tu punto de vista al debate aquí.

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