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Bueno... no creo que nadie se sorprendiera al saber que, el
viernes, el fiscal y las acusaciones particulares de los diferentes
Estados que demandan a Microsoft propusieran por escrito al
Juez Jackson que dividiera a Microsoft. Al fin y al cabo llevamos
meses diciendo que es lo único lógico. En Agosto
publicamos en MacByte un artículo sobre el tema que detalle
cómo y porqué va a acabar esto, y los estadounidenses
están siendo de lo más rigurosos al seguir el
guión ;-).
Lo sorprendente es que la acusación sólo
propone romper el monopolio por la mitad. Una parte se llevaría
Windows en todas sus múltiples versiones, y la otra todas
las aplicaciones, desde Office a MS SQL Server. Una tendría
el 80% de su mercado y otra el 92%. Gates sólo podría
retener acciones en una de ellas.
Los argumentos de la acusación para no ir más
allá son "razones de fe": si el mercado
es perfecto, funcionarán.
Esperan que la propia lógica del mercado haga que "MS
Windows" trabaje para que todos los programas importantes
estén en su plataforma, y para ello difunda el conocimiento
de sus APIs a todos y no sólo a los desarrolladores de
"MS Aplicaciones", lo que rompería la ventaja
injusta de "MS Aplicaciones" y permitiría que
rivales como por ejemplo Corel en suites de productividad, u
Oracle en bases de datos, compitieran sin trabas en función
de la calidad de sus productos.
También esperan que "MS Aplicaciones" busque
maximizar sus resultados y para ello saque sus programas para
todas los sistemas operativos rentables o potencialmente interesantes.
Mac OS, Linux... o BeOS, o Amiga, o cualquier otro fabricante
de OSes tendría una oportunidad, porque no se le negaría
el pan de los programas básicos.
En resumen, si el mercado es perfecto, con esta división
bastaría. Los dos casi-monopolios se irían destruyendo
mutuamente de forma indirecta. Y si bastaría, no hay
que hacer más porque la idea no es castigar al monopolista
sino evitar que abuse de su monopolio. Hasta aquí la
teoría.
La práctica dice que se equivocan.
Como veremos, y aunque la fe de los fiscales y los consejos
de muchos en la industria sean sencillamente romper la empresa
en dos, un poco más de economía habría
dado otras ideas. Por ejemplo, que las empresas hacen lo que
es más rentable para ellas. Y que lo más rentable
para dos casi-monopolios es la colusión, como se ve en
Intel y Microsoft con el bloque Wintel en el que los
dos lados favorecen al otro frente a los demás... aunque
no desprecien del todo a los demás.
No se trata de castigar a nadie, pero sí de complicar
esa colusión. Mientras una sola empresa controle el 92
% de las aplicaciones de productividad del mundo (falso, pero
ellos mismos lo dicen), cualquier empresa de sistemas
operativos estará a su servicio. Hay que romper "MS
Aplicaciones" en al menos dos. Mi conclusión -que
no leerán los implicados, pero que espero que alguna
mente lúcida haya alcanzado y contado al Juez Jackson-
es que hay que romper el monopolio de verdad.
"MS Windows" no es inofensiva, pero casi: si de verdad
no la protegen sus hermanas, es probable que su cuota de mercado
caiga al 60 % en los próximos cuatro años frente
a Linux y Mac OS. A nadie le gusta su producto, y es bastante
malo. Si hay opciones, tendrá que competir o caer. Pero
"MS Aplicaciones" no es inofensiva en absoluto.
Por un lado, porque incita a la colusión. Por otro,
porque su potencia es tal que sigue pudiendo imponer estándares
cerrados propios al resto del mundo (de hecho, liberada de Windows,
puede ser incluso más poderosa) y dominar aún
más el panorama. En tercer lugar, porque sigue pudiendo
hacer "dumping" de productos en distintos sectores,
asfixiando a competidores como Netscape a base de "Explorer
gratis" porque gana lo suficiente en otros mercados, como
Office.
El propio tamaño de "MS Aplicaciones"
es su mejor arma: estás conmigo o eres incompatible.
Y esa no es la idea en que se basa el mercado eficiente. Por
lo tanto, hay que acabar con ese tamaño.
Hay que crear al menos tres Baby Bills más. Una,
"MS Office", dura pero no omnipotente. Otra, "MS
BackOffice", que sin el apoyo de estándares cerrados
propios tendría que ponerse mucho las pilas para sobrevivir.
La tercera sería "MS Internet", con Explorer
y la tecnología de servidores que ahora, en parte, se
incluye en Windows NT, y quizá el MSN y Expedia.
El resto de inversiones podrían venderse o repartirse.
El campus puede echarse a suertes. No importa. Lo importante
es que sin una división real del poder de Microsoft,
no sólo no estaremos mejor que antes: si no se rompe
la división de aplicaciones, estaremos peor que
antes.