Sacrifice es una mezcla entre un juego en tercera persona (al estilo Tomb Raider) y uno de estrategia en 3D (al estilo Warcraft, pero sin llegar a ese nivel) conjuntado con grandes dosis de rol y aventura. La historia del juego girará alrededor de cinco Dioses enzarzados en eternas guerras por la supremacía sobre diversos territorios y las almas de los seres que en ellos habitan. Nosotros tomaremos el rol de un mago, que podrá optar por combatir en las batallas de cada uno de esos Dioses y sacrificar las almas de sus enemigos a cambio de poder obtener nuevas habilidades y conjuros en agradecimiento a sus servicios.
Desarrollo del juego e Historia
El toque de rol viene facilitado por la forma en que se desarrolla el juego, que consistirá en que debamos acudir con nuestro mago a la dimensión donde habitan los Dioses y allí escuchar sus disputas y propuestas, teniendo luego la total libertad de elegir entre ayudar a uno u otro, (incluso dentro de la propia partida en si, muchos personajes hablarán con nosotros y nos facilitarán información dándonos la oportunidad de cambiar el transcurso de la batalla o el fin para el que luchemos). Cada batalla que consigamos ganar, hará que el Dios que nos proteja en ese momento, nos recompense con nuevos poderes y conjuros (pudiendo llegar conseguir más de 50).
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La dimensión donde discuten los Dioses
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Mapa general de los dominios de cada Dios
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Cada uno de los cinco Dioses con los que podremos aliarnos cuentan son sus ejércitos propios, los cuales se encontrarán formados por diferentes criaturas con sus propias cualidades y poderes. Así dependiendo de con qué bando juguemos, deberemos usar unas tácticas u otras parar llevar a buen fin nuestra misión.
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Los mapeados son enormes
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Los elementos de estrategia se pueden observar a la hora de crear nuestras tropas y las características de cada una de las criaturas que las formen (soldados, bestias, arqueros, gigantes…), también deberemos construir estructuras tales como los altares donde sacrificar las almas de nuestros enemigos, o construcciones que nos proporcionen maná con el que poder usar nuestros conjuros. La finalidad de cada partida será la de conquistar el altar del mago que defienda al Dios contrincante de turno, de forma que sacrifiquemos su alma, ya que sino aunque le matemos será capaz de resucitar en su altar y podrá volver a crear a sus tropas.
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Haciendo conjuros para crear nuestro ejercito
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Las tropas las crearemos con las almas de los soldados enemigos muertos o las de nuestras propias tropas caídas en la contienda, incluso podremos poseer las de los seres que vivan en pueblos limítrofes a los campos de batalla; de tal forma el juego girará alrededor del dominio y sacrificio de las almas de las pobres criaturas que se crucen en nuestro camino.
Apartado gráfico
El apartado gráfico será uno de los puntos fuertes del juego, no solo contaremos con unos inmensos y detallados mapas sino que se acompañarán con todo lujo de detalles como vegetación, edificios, animales (incluso podremos ver moscas que revolotean a nuestro alrededor de vez en cuando).
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Tropas preparandose para tomar la isla
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Mención especial al increíble y logrado cielo, realmente espectacular; y no solo es vistoso sino que cambiará drásticamente las condiciones climatológicas como lluvia o tormentas, e incluso veremos como anochece (las pantallas del infierno nos dejarán con la boca abierta, cuando observemos como el cielo se prende en llamas, que nos inducirán un estado de expectación sobrecogedor).
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Cuando el cielo se pone rojo, nada bueno nos espera... las almas azules que yacen antes eran nuestro ejército
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En cuanto a los efectos de luz, podemos decir que son todos de muy alto nivel, tanto las magias que usemos como los disparos de nuestros soldados serán muy espectaculares, pero las sombras y rayos de luz que asomen por entre las nubes nos dejaran si cabe, aun más alucinados.
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Algunos personajes son gigantescos
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Los personajes estarán muy detallados e incluso destacarán por el tamaño descomunal de muchos de ellos, aunque haremos uso habitualmente del movimiento en modo de zoom del punto de vista, ya que debido al increíble numero de unidades que podremos usar prácticamente será más útil una vista lejana para controlar mejor toda la acción y del mapeado en el que debemos movernos.
Jugabilidad
El juego cuenta con una jugabilidad endiablada, aunque debido a su peculiar desarrollo deberemos pasar primero por el modo “entrenamiento” para familiarizarnos no solo con los controles juego sino para saber hacer uso correcto de nuestros hechizos y de cómo controlar a las tropas.
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Comienza la batalla
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Si bien al empezar las primeras partidas da la sensación que hay una cantidad ingente de teclas con cientos de diferentes funciones, rápidamente nos daremos cuenta que haciendo uso del ratón podremos suplir el uso de ellas y solo necesitaremos 4 o 5 para algunas funciones básicas. Del mismo modo pronto podremos controlar con soltura las tropas y las funciones que queremos que realicen (atacar, proteger objetivos, vigilar…).
El único tirón de orejas que podemos darle a los chicos de MacPlay es que en los momentos en que confluyen gran cantidad de tropas el resultado será que la acción se verá relentizada y provocará que en momentos puntuales sea un poco caótica (sobre todo cuando queramos usar conjuros o correr al ser perseguidos por el enemigo y nuestras tropas estén batallando).
Los modos de juego
Serán el modo historia (con unos 46 niveles), el modo multiplayer (tanto en red o contra la maquina, pudiendo incluso tener 4 o 5 oponentes), el modo campaña (en el que podremos elegir una fase y jugar en ella libremente) y el modo de juego en red. Destacan especialmente el modo historia (muy bien desarrollado y entretenido), y el divertidísimo modo multiplayer que alargará mucho la vida de este título y sobre todo permitirá que disfrutemos de toda la plenitud de opciones que ostenta.
Sonido
Los efectos de sonido acompañarán perfectamente en todo momento, serán de un gran realismo y se verán altamente potenciados al usarse todo tipo de voces, no solo de los personajes y los Dioses que nos harán participes de sus informaciones y peticiones, sino que todo lo que es el uso de los hechizos serán recitados en voz alta (y en extrañas lenguas) por los magos tanto enemigos como los que se ofrezcan para ayudarnos, incluidos el nuestro; realmente un detalle que nos dejara gratamente sorprendidos, y más cuando nos percatemos que cada mago entre los que podemos elegir tendrá su propia voz (tanto femenina o masculina, como la indeterminada y grave de algunos dioses).
La música
Desde el primer momento que encendamos el juego hará honor al nombre del mismo –Sacrifice- y será una banda sonora lúgubre y misteriosa, que nos mantendrá en tensión y con pequeñas punzadas de grandiosidad que dejan paso a las épicas batallas. No solo acompañará antes y durante los enfrentamientos, sino que en los momentos en los que nos encontramos tranquilamente avanzando por el mapeado para descubrir nuevas zonas o cuando nos encontramos creando nuestros ejércitos y edificios, la música pasará a un relajado segundo plano de forma más tranquila y al más puro estilo de música clásica (curiosamente, recuerda mucho a Claude Debussy, en él que deben haberse basado).
En resumen
Sin ninguna duda uno de los mejores títulos del año para mac, gracias a él disfrutaremos de un entretenido modo historia que nos garantiza gran cantidad de horas de juego, y todo acompañado por un prácticamente inacabable modo multiplayer con el que exprimiremos al máximo todas las virtudes de este Sacrifice. Los gráficos están muy logrados y de gran calidad, mientras que el apartado sonoro también destaca especialmente.
La jugabilidad también es muy alta, y hará que nos enganchemos horas a este juego, aunque en muchas fases el nivel de dificultad es bastante elevado (especialmente cuando luchemos con los Dioses más poderosos o cuando bajemos a acabar con las hordas enemigas al mismísimo infierno), pero… desde cuando fue fácil ganar a un Dios.
Lo único que se puede echar en cara a este juego son los problemas de lentitud (y dificultad del manejo de los personajes) que pueden producirse cundo hay muchas unidades en pantalla, y que ya hemos comentado. Aunque una buena cantidad de RAM (por debajo de los 512 MB que reconoce el juego), un G4 y una buena tarjeta gráfica ayudan bastante, el problema puede llegar a amargar a jugadores con equipos menos potentes.
Lo dicho, felices partidas y preparaos para auténticos duelos entre Dioses.
Maxmalus.