Este lunes, Apple ha dado un nuevo empujón a su estrategia de crecimiento en el mercado de creación multimedia. Y ya de paso, ha dado un susto mayúsculo a varias decenas de miles de músicos en todo el mundo.
La razón es que ha comprado la empresa alemana Emagic, fabricante entre otras cosas de una línea de productos llamada Logic, y situada entre los tres o cuatro mayores jugadores del mercado de secuenciación y creación de música digital. Pero, sobre todo, es que ha anunciado que a partir de Septiembre, la nueva Emagic quedará integrada como una división más de Apple... y dejará de producir la versión para Windows de su software.
Una palanca es una palanca, pero...
De acuerdo con la escueta nota de prensa de Apple, "Emagic ha establecido el estándar de la industria en creación y producción de música profesional", dice Sina Tamaddon, vicepresidente de Aplicaciones de Apple. "Estamos entusiasmados con la incorporación del equipo de Emagic a Apple para crear más productos excepcionales para músicos".
Sin embargo, al parecer, el 35% de los clientes de Emagic que trabajan sobre Windows no van a recibir demasiada atención. No es la primera vez que una firma comprada por Apple retira la versión Windows de su producto, pero es que normalmente retiraba también la versión Mac... porque dejaba de distribuir las dos hasta el momento en que aparecía el nuevo programa creado por Apple a partir del software adquirido. Esta vez parece que va a ser diferente.
La interpretación aparente (que Apple espera que esos 70.000 músicos que ahora mismo se desahogan en los foros de Emagic acaben siguiendo a su software favorito y pasándose a Mac) no parece muy realista, pero nunca se sabe. En cuanto a lo que opinan los usuarios Mac de Logic, en los foros se leen cosas como ésta: "Hay que decir que son buenas noticias para los usuarios de Mac; es de esperar que esto signifique que una versión para Mac OS X aparecerá muy pronto."
El círculo se cierra
El hecho es que así como Microsoft ha cimentado un sólido hueco en el mercado por el método de comprar e integrar aplicaciones de ofimática, aunque eso representara enfrentarse y eliminar a terceras partes, Apple está intentando hacer lo propio en el mercado de la creación multimedia.
Jobs está construyendo una familia de soluciones perfectamente interconectadas, que solamente funciona en el Mac, y que puede representar una razón sólida para que cualquier usuario dedicado a la creación digital (desde la música a la fotografía, pasando por el cine y los DVDs) se compre un Mac sin pensarlo dos veces. Especialmente cuando se complementa con Office y con los navegadores estándares.
Y no es una solución que atraiga solamente a los profesionales: las versiones "i-loquesea" para los consumidores de a pie resultan muy efectivas. iPhoto, una solución denigrada por los fotógrafos profesionales por su falta de opciones y complicación de archivo, es tan superior a lo que ofrece Windows XP que acaba siendo base suficiente para que un gran diario de EEUU recomiende un Mac a los fotógrafos aficionados.
Creación de DVDs, fotografía, vídeo digital, 3D y animación, música... con los actuales precios de las acciones de empresas tecnológicas, la estrategia de Apple va camino de resultar en una empresa muy diferente de la que conocemos.
Implicaciones para el mercado
Y en un mercado muy diferente del que conocemos. Ahora mismo, al cancelar la versión Windows de Emagic Logic, está entregando el mercado a dos empresas, Steinberg con su software Cubase, y Cakewalk. La primera es casi el reflejo de Emagic: alemana, multiplataforma y nacida en los Atari... y ahora, de golpe, enfrentada a Apple por uno de sus mercados más rentables.
La mayor transformación que está emergiendo no es más software para Mac (que también) sino un nuevo competidor extremadamente serio dentro de un sector de la industria del software... que, como Avid y otros, lleva a cuestas su propio hardware para funcionar. Apple está cambiando, y está cambiando las reglas.
Hasta hace poco, Apple estaba considerada como una empresa de hardware, y no sólo porque de ahí es de donde sacaba sus beneficios, sino porque era con el hardware y el diseño como intentaba marcar la diferencia. Durante años se escuchó decir que lo mejor que podía hacer la empresa era dividirse, o directamente abandonar la fabricación de máquinas.
Ahora mismo, y dejando aparte Mac OS X, que es un producto aparte porque no compite contra nadie, Apple se está convirtiendo en una empresa de software. Está vendiendo una gama creciente de soluciones profesionales... y está basando su atractivo para el usuario en las "i-aplicaciones". No ha abandonado los ordenadores, pero es probable que su peso en los beneficios no tarde en empezar a bajar.
Poco a poco, Jobs le está dando la vuelta a Apple. Esta es una de las maneras más radicales... y de las que más cuesta darse cuenta. Pero tiene buena pinta :-).