Después de tantos meses organizando, planificando, y promoviendo la celebración de Campusmac, decidí que el tiempo de saber de qué diablos estaba hablando, había llegado.
Seis meses oyendo las excelencias del sitio elegido para la celebración del acontecimiento más importante del mundo Mac en España, seis meses de preguntarme ¿pero dónde c* está Mollina?, infinidad de veces intentando justificar la elección de un sitio que aparentemente está ubicado en el centro geométrico de ninguna parte, a menos de sesenta días de la celebración del evento, iba siendo hora de poner un pié en el lugar, y convencerme por mi mismo de que la excursión valía la pena.
Así que el viernes pasado, después de las actividades rutinarias (ya sabeis, fuera legañas, abajo la pelambrera, reparto de aplicaciones shareware a sus servidores y acuerdo de mantenimiento durante el fin de semana por terceras partes -este lenguaje informático empieza a ser demasiado intrusivo, me temo-), arranqué el coche dispuesto a descubrir dónde estaba realmente Carmen Sandiego (para los no iniciados es una serie destinada a enseñar geografía a los niños. Incluye libros, un juego informático, programa de televisión, etc.).
En marcha
Antes de entrar en materia, una palabra sobre el salto , no por cotidiano menos abrumador que supone levantarte en tu domicilio habitual y cuatro horas después estar comiendo tranquilamente en -casi- una esquina de España.
Como todos sabeis, llegar a Andalucía por carretera es meterte en una procesión de montañas, la mayor parte de ellas peinadas con un pincel de pintura verde. Realmente, salvo Despeñaperros, el camino es muy agradable y sin sobresaltos.
El Ceulaj
El centro está ubicado en una esquina de Mollina, como una de las esquinas de esos pañuelos almidonados que son los pueblos andaluces. Una portada escultural, que dá la bienvenida a las diferentes culturas que acoge (CEULAJ responde a Centro EUroLatinoAmericano de la Juventud, ahí es nada), hace presentir una arquitectura mucho más moderna y funcional de lo que luego uno se encuentra.
En calidad de betatester de calidad, mi llegada imprevista coincidió con la hora de comer ;-), de forma que no hubiera posibilidad de que me hicieran un trato "especial". Pregunté por la directora del centro y.... me dijeron que estaba acabando de comer. Oh, no. Por un momento me vi en ayunas toda la tarde.
Nada más lejos de la realidad. Nos hizo pasar al comedor, cogimos nuestra bandeja, pan, servilletas, vaso.... y nos pusieron los ¡tres! platos que se habían servido a todos y cada uno de los asistentes a los diferentes encuentros que estaban teniendo lugar -en campusmac no habrá ningún otro grupo, hemos reservado todo el centro para nosotros-. De primero, un plato de salmorejo imponente (una especie de gazpacho espesado con pan... riquísimo), un plato -para cada uno- de cazón en adobo... palabrita. Y de tercero, un filete empanado con patatas fritas, pero casero todo, nada de comida de catering. De postre nos dieron a elegir entre varios, pero dada la temperatura, nos decidimos por el helado de fresa y nata.
Cuando pedí un escobón para metérmelo por la garganta y empujar para hacer hueco y acabarme lo que tenía en el plato, Herminia -la directora del CEULAJ- me confirmó mis más terribles temores... todos los dias se sirve la misma cantidad de comida... ¡para comer y para cenar! Así que a Mollina hay que ir con la dieta hecha, porque allí, de perder peso, ni hablar.
No sólo de salmorejo vive el hombre
Después de comer, paseo por las instalaciones. Todos los "chalets" están organizados de forma idéntica: un patio central con una barbacoa y una fuente para beber. Las habitaciones se distribuyen alrededor del patio, dejándolo semiprivado. Al entrar una sala general, con sofás y una gran televisión. A derecha y a izquierda un pasillo que lleva a las habitaciones.
Las habitaciones: dos camas, mesa y silla, un baño de blanco refulgente y en el baño... ¡jaboncitos y champús! Todo limpio e impoluto (bastante más limpio que mi casa ;-)
La piscina, el tenis, el polideportivo con canchas de baloncesto y porterías de futbito, sus vestuarios igualmente inmaculados, la zona de árboles frutales al fondo, el párking enorme. La sala que destinaremos a los ordenadores, la sala para la conferencia inaugural y las principales, con su cañón, sus micrófonos inalámbricos,....
En Estados Unidos a este tipo de instalaciones se les llama Resort. Y la gente que puede acceder a ellos se consideran privilegiados. De hecho, poder celebrar Campusmac en Mollina es un privilegio. Yo, como Santo Tomás, porque he visto, creo.
... y tampoco vive solamente de día
Por la noche salimos a pasear por Mollina. Como suele suceder en España, la vida -como los bichos alrededor de las luces- se organiza alrededor de los bares. Y en uno nos metimos. Cenamos tres personas a base de tapas y cerveza por poco más de mil pelas. Palabrita de Alf (que me vuelva a melMac ahora mismo si miento)
...
Sigo aquí ;-))
Dormidos como benditos, y con la guardia baja por la falta de costumbre, nos encaminamos al desayuno.
Café con leche, galletas, churros caseros, zumo de naranja... pan, mantequilla y mermelada. De infarto. Acabamos la visita con los "departamentos" que nos faltaban: la bilbioteca, el billar, el pingpong, la sala de ocio,.... Abrumados, despedida y cierre.
¿En mitad de la nada?
Ok, así que es sábado por la mañana, estamos bien dormidos y sobrealimentados... ¿es hora de volver a casa? El caso es que en el jardín del CEULAJ hay unos paneles donde se describen las cosas que hay que ver en los alrededores. La cueva del Órgano en Nerja, para hacer espeleología ( http://www.bd-andalucia.es/cueva/cv0g.html#final ), El Torcal en Antequera para ver las maravillas de la erosión en toda una sierra, la propia Antequera con sus dólmenes ( http://www.costadelsol.net/web/antequera/ ), paseos a caballo, Archidona -famosa por su "miembro" ( http://www.arrakis.es/~trazeg/index28b.html )- precioso pueblo andaluz ( http://ceres.ugr.es/~jlpc/turismo/archidona.html ) y así ad infinitum.
Y Málaga ( a 20 minutos), y Granada (a media hora) y Córdoba (a menos de una hora) y Sevilla (a una hora), y todo lo que queda en medio....
Así que en realidad Mollina está cerca de todas partes, me temo que los cinco días de Campusmac no van a ser suficientes para ver todo lo que hay que ver... Y además hay que asistir a las conferencias, jugar algún partidillo entre Gums, charlar, conocer gente, participar en el sorteo.... puff.
¿Quién dijo volver a casa? Nosotros seguimos camino hacia Granada, subimos al Pico Veleta... pero eso es otra historia que contaremos algún día...
Seguiremos informando. Si quieres saber más de CampusMac, pasa por www.campusmac.org... y apúntate :-). Como verás en la página de quedadas, ya son unos cuantos los macuarianos que han decidido venir :-).
Alf