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Que resuciten a Lighthouse Suite
Apple necesita liberarse de la esclavitud de Office

25-07-2.002



Una de las relaciones más curiosas de la industria informática es la que mantienen Apple y Sun Microsystems. Sun, además de ser el creador de Java, es un fabricante de enormes ordenadores servidor y de todo el software que va con ellos, incluyendo un sistema operativo Unix muy avanzado, horrorosamente incómodo de manejar (por experiencia) y muy bien considerado por los administradores de sistemas, Solaris. Aunque Xserve puede cambiarlo, Apple no tiene nada que ver con su mercado ni con sus productos salvo por el uso de Java... y un rival común: Microsoft.

Sun es uno de los mayores oponentes de la utilización de estándares cerrados y propietarios, entre otras cosas porque son el arma con el que Microsoft está intentando dominar todo el sector informático. Apple, aunque ha sido incluso más cerrada que Microsoft, cada vez está más claramente en el campo de los estándares abiertos.

Sun es lo suficientemente potente como para aliarse con AOL y comprar Netscape para evitar la desaparición de su software de servidor web, y seguir financiando el navegador de Netscape sólo para contrarrestar un poco a Explorer. Apple es (de momento) la única esperanza de la industria para hacer retroceder a Microsoft en el mercado doméstico y de sobremesa.

Sobre el papel, Sun y Apple colaboran y son amigos.

Cadáveres en el armario

Pero en la práctica, la colaboración empieza y acaba en Java, donde las dos empresas tienen un interés muy claro en crear un mercado de aplicaciones multiplataforma.

En cambio, el esfuerzo de portar a Mac OS X los programas de StarOffice (la suite ofimática propiedad de Sun que ha permitido a Linux salir de los servidores) ha sido demasiado pedir. A pesar de las declaraciones a diversos medios, incluído éste (mediante ésta entrevista con Susan Jefferies, que se hizo famosa) sobre su compromiso con el desarrollo de una versión Cocoa, Sun ha dejado la tarea de trasladar al Mac este cualificado rival de Microsoft Office a un equipo de colaboradores voluntarios integrados en el proyecto OpenOffice. En la Expo de San Francisco se mostró una versión beta del resultado, que probamos aquí. Y la conclusión es que algún día valdrá para algo.

En resumen, no hay apoyo real. Sun no se ha gastado el dinero en crear un competidor para Office multiplataforma que funcione sobre Mac OS X.

Cadáveres en el sótano

Pero StarOffice para Mac es un cadáver reciente que aún puede resucitar si suficientes voluntarios colaboran. Hay algo mayor, más grave, enterrado más abajo. Hay una suite entera, de primera fila, escrita en Cocoa en la época de NeXTSTEP, que podría haber sido la base de un auténtico rival para Office. Porque era realmente buena.

Se trata de Lighthouse Office.

Lighthouse Office era un producto de primera fila, que Sun compró con la empresa fabricante hace muchos años. Era un producto tan serio que sigue en uso en los ordenadores de todos los que siguen dándole a las máquinas de NeXT, garantizando la productividad de equipos con chips 68k.

También era un producto para un mercado especializado (NeXT), o por exagerar un poco “todos los que lo conocen o han usado caben en un autobús de línea urbana y sobre sitio”, como dice uno de ellos. Pero también era el software usado por entidades como la Swiss Bank Corporation (que compró a su rival y ahora es el mayor banco suizo), First Boston, y muchas más. Era un buen software.

Se ha especulado mucho sobre las razones por las que ni Apple ni (en su momento) Claris han sido capaces de rescatar este magnífico software del agujero y rentabilizarlo, pero no hay razones publicadas. Los únicos rumores al respecto hablan de acercamientos por parte de Apple y su filial que fueron contestados con precios muy superiores al coste de desarrollo de una suite nueva... y desde luego, muy alejados de lo que Apple estaba dispuesta a pagar por un software atrasado que encima tendría que migrar de NeXTSTEP a OPENSTEP y luego a Mac OS X, incluyendo el paso de Postscript a Quartz; esta posibilidad se ve respaldada porque aparentemente no han sido los únicos en preguntar y recibir una respuesta similar, y por lo que dice sobre las dificultades técnicas uno de los programadores que estaba a mano cuando Claris se interesó por el tema. Otro rumor habla de que Sun dijo muy claramente que la suite no estaba ni estaría nunca en venta.

La cuestión es que Apple y Sun no han llegado a un acuerdo sobre una suite que parece capaz de dar un arma muy seria a Apple. Pero no está claro porqué.

Se ha especulado sobre el motivo hasta el aburrimiento. Sobre la posibilidad de que Sun no quiera que sus antiguos autores –varios de ellos dedicados al software para la web- dejen la empresa ahora (improbable). Sobre la desfavorable comparación con StarOffice (no tiene sentido). Sobre la falta de interés en hacer cualquier favor a Apple o Steve Jobs (curioso). E incluso sobre la posibilidad de que hayan olvidado de la suite y ya no sepan ni dónde está el código base de las diversas piezas (peores cosas he visto).

También se ha especulado sobre la posibilidad de que la propia Apple no quiera rivalizar con Microsoft en un mercado demasiado sensible: Office es el mayor generador de beneficios de la empresa de Gates. Eso podía tener mucho sentido hace tres años, pero hoy en día no se tiene de pie: sin un competidor serio para Office, los precios de monopolio de ésta seguirán estrangulando la migración a Mac OS X. Sin un competidor, las versiones seguirán incorporando pocas innovaciones y demasiados bugs. Y sobre todo, Apple seguirá a la merced de los caprichos de Bill Gates.

Además, no es como si Jobs no estuviera dando señales de tenerlo muy claro. Tanto el iChat como iCal como la base de datos de contactos centralizada son golpes directos a los productos de Microsoft más clavados en el interior de los Mac. Apple está buscando la libertad.

El cementerio de NeXSTEP

NeXT tuvo más éxito del que muchas veces pensamos, pero su carrera fue demasiado breve para la mayor parte de los observadores. Entre las aplicaciones que nacieron en NeXTSTEP y han acabado evolucionando en otros sistemas operativos hay una buena muestra de clásicos, que incluyen Doom (sí, el juego), FreeHand (originalmente llamado Virtuoso.app), Improv, worldwideweb.app, OneVision, Tailor, etcétera. Otros programas, como Visio, son copias directas de aplicaciones NeXT (en este caso, Diagram!) y les ha costado muchas versiones llegar al nivel de funcionalidad del original... por no hablar del coste de desarrollo.

De ese cementerio han salido reencarnaciones de aplicaciones serias, así como empresas llenas de desarrolladores Cocoa (como OmniGroup o Stone Studio). Pero sigue habiendo un auténtico yacimiento de herramientas abandonadas que parecen pedir a gritos una iniciativa OpenSource como la que está rescatando al propio entorno de desarrollo OpenStep (tanto el software original como el proyecto GNUStep pueden encontrarse en www.peanuts.org, entre otras cosas).

La importancia de una buena suite

Siendo serios, es difícil pensar que Lighthouse vaya a ninguna parte. Es código viejo, propiedad de alguien que no quiere rentabilizarlo. Pero es curioso analizar porqué la posibilidad es capaz de despertar interés.

En primer lugar, porque cualquiera se da cuenta de que se trata de un tipo de herramienta necesario para que cualquier entorno sobreviva. Las herramientas de productividad ofimática son prosaicas pero indispensables. Gracias a Microsoft y al precio abusivo de Office v.X, los usuarios de Mac OS X se están dando cuenta de que hay muchos productos puntuales capaces de darles la funcionalidad de Office, con un poco de trabajo. Y de que AppleWorks no está completamente mal. Pero ninguna de las dos soluciones es un buen sustituto para una suite integrada de productos compatibles con los formatos y estándares de todos los entornos.

En segundo lugar, porque una buena suite sería un buen negocio para su fabricante en las circunstancias actuales (y en las previsibles), y daría un golpe razonablemente serio a Microsoft, obligándole a competir en precios. Especialmente si viniera avalada por Apple. Y si fuera multiplataforma, podría ser algo aún mucho más serio.

En tercer lugar, porque ahora mismo la existencia de Apple parece depender de que Microsoft siga manteniendo el desarrollo de versiones de su suite para Mac. Desde luego, no es así... pero iba a ser muy complicado explicárselo a los mercados financieros y a los posibles “switchers” que se estén pasando saltar de Windows a Mac. Ahora mismo, decir “bueno, está AppleWorks” no convence a nadie. Si pudiéramos decir “bueno, está OpenOffice”, sería un avance. Pero tener una suite que realmente esté a la altura de Office (o sea mejor, y a ser posible multiplataforma para que se la conozca) es lo que puede inmunizar a Apple contra Microsoft. Es lo que puede romper las cadenas que atan a Jobs a la pata del trono de Gates.

La “killer app” de Mac OS X puede estar ya en el mercado, o a punto de aparecer... si pensamos que Mac OS X es un producto para el mercado doméstico o exclusivamente de nicho. Pero si pensamos que Mac OS X debe ser lo que de la razón a Gates y demuestre que no se puede mantener un monopolio indefinido en el mundo de la informática... necesitamos una verdadera suite ofimática de primera división, controlada por Apple. No un navegador, ni un calendario: algo que nos libere de Office, que nos permita elegir.

No es por ser pesado, pero ¿os he dicho ya que hay una magnífica suite escrita en Cocoa enterrada debajo de Sun Microsystems... ;-)?



 

 

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