Actualidad Macintosh en español

 

 


Indice de Foros
Temas activos
Mensajes privados
Downloads
Links / Buscador
Compraventa



 


Auténticos artículos
coleccionables de Apple


Macu te necesita

Vótanos en la revista ReD


Epílogo del juicio contra Microsoft
Ahora viene el juicio por daños... y la Comisión

06-11-2.002



Como ya adelantábamos el lunes al comentarla, la sentencia de la juez que ha llevado el segundo tramo del juicio antimonopolio contra Microsoft afecta solamente a la cuestión de limitar el monopolio, pero no significa que Microsoft no haya sido declarado culpable en el primer tramo.

Microsoft abusó de su poder de monopolio, de forma predadora e ilegal. Sobre ése hecho probado que el juez Jackson enuncia en sus “findings of fact” se podrían haber tomado medidas correctoras, pero también se pueden basar demandas por parte de las empresas y personas que se consideran perjudicadas por el gigante de Redmond.

Los que quedan

El pequeño problema es que la gran mayoría de esas empresas no hablarán nunca... muchas de ellas, como Apple o IBM, sencillamente necesitan llevarse bien con Microsoft porque piensan que no pueden sustituir sus productos y seguir funcionando normalmente. Otras han quebrado, empujadas a la ruina por iniciativas web diseñadas para eliminar a la competencia (desde Explorer a MSN pasando por Expedia), o por políticas comerciales depredadoras que les han echado del mercado. En este capítulo tenemos desde fabricantes de OSes a desarrolladores de bases de datos pasando por lo que uno quiera citar. La mayor parte no tiene ya modo de personarse en el juicio.

Pero por desgracia para Microsoft, los que quedan no son pocos. Ya comentamos en su momento que una selección de éstos, encabezada por Sun, Netscape, Be Inc., y varios consumidores, había presentado cargos cuando salió el veredicto de Jackson. Ahora, su juicio vuelve a la actualidad... y por buenas razones.

Aunque el objetivo del proceso anterior era luchar contra el monopolio, los medios debían ser limitaciones a su comportamiento (división, venta, o “remedios” como los acordados), no castigos. En cambio, en éste se trata de exigir a Microsoft una compensación por los daños causados: igual que en los procesos contra las tabaqueras o contra las fabricantes de asbesto.

Si este proceso abre la veda y otorga compensaciones por daños que merezcan la pena, hay muchos usuarios y empresas con quejas serias sobre daños derivados de la mala calidad y operación monopolística de Microsoft que pueden aprovechar para tirársele a la yugular. Y los EEUU están llenos de abogados dispuestos a ayudarles.

Limpiando el expediente

Por eso los abogados de Gates están ya tratando de invalidar las conclusiones de Jackson. De momento, la juez Kollar-Kotelly les ha dicho “siguen siendo culpables”, pero los chicos de Microsoft ya han solicitado la revisión de la inmensa mayoría de esas conclusiones.

No parece que vayan a conseguirla. Aunque no será porque no lo intenten.

Y siempre queda la Comisión

Como se ha ocupado de dejar claro esta semana, el responsable de defensa de la competencia de la Unión Europea, Mario Monti, no se siente especialmente influído por la opinión de la juez sobre los remedios suficientes, y podría tomar cualquier decisión en el procedimiento que tiene abierto contra Microsoft.

Aunque no creemos que le de por ordenar la división de una empresa estadounidense que simplemente tiene filiales en Europa, es probable que a partir de ahora Microsoft se encuentre cada vez más problemas a la hora de comprar otras empresas. Esto se debe a una particularidad de la política de la competencia en Europa.

La operación por la que Microsoft compró Navision es un caso clásico de lo que ahora mismo la Comisión mira como “dominio de un mercado por creación de paquetes”, en las que se estima que una empresa puede bloquear la competencia al ser capaz de ofrecer productos y servicios en bloques que globalmente se compensan y, en la práctica, cierran el paso a competidores de cada uno de esos productos y servicios. Y Microsoft está intentando exactamente éso: crear bloques de productos que incluyen la consultoría, el software empresarial, el de redes, el sistema operativo, el de productividad... uno a uno muchos componentes son inferiores a la competencia, pero cuando ofrecidos en bloque resultan muy baratos, y (según el fabricante) se integran bien... frecuentemente, el cliente pica.

Monti está siendo muy presionado para cambiar los procesos de su grupo de trabajo, y está sujeto a los tribunales europeos... pero si ha sido capaz de bloquear la compra de Honeywell por General Electric, es que no le faltan narices. Y si es capaz de ver el problema de los “paquetes”, que es uno de los pilares de la estrategia de expansión de Microsoft, entonces existe una posibilidad de que al menos le limite la compra de otras empresas.

En resumen

¿Dividir Microsoft? Es la base de la solución, pero cuesta creerlo. Si la Comisión y los gobiernos europeos han tenido que dar marcha atrás con el Tribunal Penal Internacional, ¿qué no harían ante la presión de los lobbies estadounidenses en este caso? La prensa europea ya está siendo bombardeada por los “creadores de opinión” de Microsoft (lo presenciamos ayer en el SIMO y fue dantesco) sobre lo horrible de matar la innovación mundial persiguiendo a Microsoft (“¿Y qué vamos a hacer si Microsoft de verdad se va?” Oooooooohhh qué miedo). Y el cariño que tienen muchos ministros (y grandes empresas como PRISA o Getronics) a proyectos que sólo se financian por cortesía de Microsoft. Y la presión de Bush y sus chicos. Y...

La otra alternativa es que los casos presentados contra Microsoft generen los suficientes daños como para provocar cambios en Microsoft...y para vaciar su principal arma de un monopolista: la cuenta bancaria. Contra eso, Microsoft sólo tiene su defensa de siempre: retrasar tanto el veredicto que el demandante se muere de hambre.

Tiempo al tiempo. Al menos, el mundo ya ha visto con claridad al tumor que lo está invadiendo. Ahora necesita convencerse de que no sólo debería operar, sino que puede hacerlo sin morir en el intento. Porque ése es el verdadero miedo de las autoridades.

Y es un miedo falso. Pero hacérselo ver ya es más difícil: los defensores de Linux y los usuarios de Mac OS lo sabemos demasiado bien.



 

 

Artículos en esta misma edición:


Otros artículos recientes