Desde que dejamos de colaborar
con HiperMac, hemos empezado a relacionarnos con los
fabricantes y editores de juegos directamente :-). Producto
de este cambio son varias cajas llenas de betas y novedades
que aún no han asomado la nariz al mercado...
y que estamos intentando probar antes de que la asomen
:-).
Como, por ejemplo, la de hoy:
el juego de estrategia distribuido por United Developers,
el imponente Majesty. Tenemos la beta
4 delante, y ya hemos pasado unas cuantas horas
excelentes probándolo. Si todas las betas fueran
tan agradables ;-) ...
Una vuelta
de tuerca diferente
Majesty se define como "la
simulación de reinos fantásticos",
y lo es. Alguien podría decir que es un juego
más de estrategia en tiempo real, pero
la verdad es que se aleja bastante del modelo tradicional.
Quizá por eso está siendo uno de los juegos
más populares del momento en el entorno pecero
estadounidense.
En esencia, Majesty
nos pone en un universo de fantasía lleno de
criaturas peligrosas, y no nos permite gestionar directamente
casi nada: los campesinos actúan automáticamente,
los guardas también, y los héroes (la
base del juego) hacen lo que les apetece.... y el monarca
sólo puede intentar afectarles ofreciéndoles
recompensas para atacar o explorar lugares (o
monstruos), o bien obligándoles mediante conjuros.
Lo que controla
el jugador, aparte de las recompensas, es la gestión
de los edificios del reino: se pueden crear decenas
de tipos de estructura, desde templos a campos de torneos,
y de su interacción nacen los recursos del reino
(porque de cada edificio salen inquilinos que recogen
recursos, y el recaudador real los va tasando... cuando
aumenta el nivel de vida, mejoran los impuestos, y si
mejoras el castillo salen más recaudadores).
Casi todos los edificios se pueden mejorar y
subir de nivel, y al hacerlo afectan a la eficacia de
los héroes. El edificio principal, el castillo,
es el que más importancia tiene porque su nivel
determina los edificios que se pueden construir, y su
pérdida supone el final del juego.
Con estas bases se construye
Majesty... y podemos asegurar que funcionan :-).
Con las manos
en la masa (de la beta)
Algunas cosas no acaban de estar
del todo bien. El vídeo de la intro está
un poco extraño, no sabemos porqué, pero
da una idea de los ingredientes del juego:
Este paisaje es el del juego...
en el que encontraremos bichitos como éste
de abajo:
Y sus amigos...
A los que exterminaremos (o
quizás reclutemos, con el templo apropiado) con
la colaboración de gente como ésta de
la toga blanca:
Pero en fin. Lo primero que
vemos después de la intro es la pantalla principal,
con las opciones accesibles mediante botones o animaciones
en la parte superior. Merece la pena verlo (podéis
hacer clic para ampliar):
Desde aquí podemos acceder
a partidas grabadas, escenarios, juego
"freestyle", títulos de crédito,
controles de sonido, etcétera.
Escenario
o Freestyle
El juego tiene dos "modos"
diferenciados, según se quiera tener un objetivo
prefijado o no.
Se pueden seleccionar escenarios
o Quests (búsquedas) predefinidos, que
vienen clasificados por dificultad y consisten en la
resolución de un tipo concreto de dificultas
(recupera el cáliz escondido en tal sitio, libera
a los esclavos de las cuatro minas de tal otro, encuentra
la corona robada...) a veces con un límite de
tiempo, y siempre presentados por un grandilocuente
primer ministro. Aunque se puede seguir jugando una
vez conseguido, la misión se completa en cuanto
se logra el objetivo.
En la opción Freestyle,
uno se compone el escenario a su gusto, eligiendo más
o menos qué cantidad y tipo de enemigos, qué
paisaje, qué tipo de recursos iniciales...
Luego el mapa se
genera aleatoriamente, y ya tienes escenarios hasta
que te aburras :-). El sistema funciona bien.
Cazando
monstruos
Normalmente, las
misiones nos enfrentan a grupos de monstruos
más o menos nutridos y poderosos. Por un lado,
los que tenemos enfrente (desde dragones a vampiros
pasando por duendes y osos) y por otro los que generamos
nosotros (de las alcantarillas salen hombres-rata y
de los cementerios esqueletos y zombies). En total,
hay momentos en los que es muy fácil verse desbordado.
Majesty es uno de esos juegos que es fácil conocer
pero más difícil dominar, como debe ser.
En concreto, hay
algo que acaba siendo pesadillesco: los ataques de las
manadas de minotauros al comienzo de un escenario
son perfectamente capaces de arrasar un poblado que
no esté bien preparado.
Aunque hay bichos
para todos los gustos, y (con los templos apropiados)
no todos juegan para el enemigo, el objetivo de cada
escenario pasa por exterminar un monton de ellos. Uno
de los modos en que los intrépidos heroes de
Majesty se ganan la vida es matando bichos de estos
(cuando pueden; tienen una esperanza de vida bastante
corta).
Y una de las cosas
más espectaculares del juego son los detalles
de sus mostruos...
Aunque, personalmente,
lo que más me gustó la primera vez (en
el aspecto gráfico) es el modo en que se construyen
y destruyen los edificios: con pasos intermedios,
en los que casi es posible ver los ladrillos
y las vigas :-). Es mucho más agradable arrasar
un castillo cuando por el camino se convierte en ruina,
en vez de sencillamente sacar llamas como siempre.
Y es curioso ver
los cimientos de los templos... es uno de los
aspectos que le dan una cierta cercanía al juego,
una inmediatez que lo hace más simpático.
No sólo
los campesinos construyen: una de las sorpresas del
juego es ver la "ecología" de un pueblo
de Majesty. Entre los mosntruos y los humanos hay otro
tipo de criaturas, bastante feas pero útiles,
que viven en chabolas y curran como cosacos.
Finalmente, cada
partida (no excesivamente largas, lo que es otra ventaja
del juego) termina con una lista de estadísticas
bastante curiosa, en la que se mide la "peligrosidad"
por el número de funcionarios muertos, y se alude
a la posible existencia de "vicio" en forma
de antros de Elfos y tabernas... no vimos ninguna, pero
nos habría encantado :-).
En resumen
Majesty sigue la marea de juegos
de estrategia en tiempo real, pero consigue cambiar
tanto el tablero que uno no se da cuenta. La gestión
de recursos es completamente diferente, porque no puedes
gestionar a cada campesion: sólo puedes poner
los medios para que las cosas pasen.
Y lo mismo con tus fuerzas:
puedes reclutarles, pero si les da por explorar en vez
de atacar el castillo enemigo, y no tienes dinero para
convencerles... bueno, puede que hasta te ataquen en
ese momento y se arme la parda. Majesty requiere un
estilo de gestión diferente, donde importan más
la estrategia y la previsión y menos las tácticas...
porque, hasta que estás forrado y tienes magia
de sobra (y a esas altura a veces ya has exterminado
al enemigo) no tienes ninguna.
No se trata de un juego difícil:
Majesty es agradable y sencillo de empezar a jugar.
Sólo con los niveles avanzado y experto llegan
las dificultades serias, y los escenarios se convierten
en exigentes.
Es un juego distinto, simpático,
agradable e interesante. Si te gusta la estrategia en
tiempo real (o no real) Majesty puede ser una buena
inversión.
Juego
8/10
Gráficos
8'5/10
Música
-/10
Adicción
7'5/10
Re-jugabilidad
8'5/10
No es un récord... pero
es un buen juego :-). Y saldrá dentro
de nada.