
Starcraft: la mejor estrategia
23-06-1.999
Como sabéis, llevaba tiempo esperando Starcraft. Cuando por fin apareció para Mac, fue inmediatamente objetivo prioritario en mi lista de la compra.El motivo es evidente: desde el Warcraft original a Diablo, no conozco un juego malo de Blizzard. Y este se anunciaba como mucho más grande, complejo e interesante que Warcraft II. De modo que no me lo podía perder.
Un aviso: desgraciadamente he perdido las capturas de pantalla, de modo que intentaré trincar otras cuanto antes... de hecho llevo un semana en ello, pero no quería retrasar más el reportaje. Que ya se me ha adelantado casi todo el mundo ;-).
El programa
De entrada, se trata de un juego pensado para disfrutar on line que funciona perfectamente cuando juegas solo contar el ordenador. Se instala con facilidad, permite configurar hasta el tipo de gráficos que usa (no es ninguna tontería: así puede jugarse a gusto en equipos cortos de RAM), tiene una interface rápida y agradable
Los protagonistas
Starcraft trata de las batallas que se suceden cuando tres razas entran en colisión: los poderosos y sabios Protoss, los agresivos y parasitarios Zerg, y los que estaban en medio como siempre: los humanos o Terran. Se empieza jugando con los Terrans y se va cambiando a las otras razas a medida que avanza la historia. Es decir, no son puntos de vista alternativos de una batalla (no exactamente): son batallas distintas.Las razas son diferentes. La primera vez que te ataca una horda (no cuatro bichos, cuarenta) Zerg te sientes como en Alien 2: son demasiado horribles y efectivos, y cuando aprendes a contenerlos y luego a exterminarlos te sientes verdaderamente a gusto. Luego, crear una base Zerg provoca una cierta incomodidad en la boca del estómago (las larvas mutan en obreros o soldados, los obreros mutan en edificios ) al comienzo, que luego se transforma en auténtica admiración. Acaba uno cogiendo cariño a los bichos más asquerosos jamás aparecidos en pantalla. Los Protoss no son tan distintos de los humanos, pero lo sustituyen todo por robots, sondas, teleportaciones y tienen algunas armas muy espectaculares.
Y los humanos son muy reconocibles, a pesar de sus trajes de batalla. Tienen puntos curiosos, como la posibilidad de hacer despegar a sus bases y aterrizar junto a ruinas o construcciones abandonadas, que así consiguen rescatar.
La historia
Es lo mejor de Starcraft, en mi opinión. Más allá de la posibilidad de jugar en red, que se queda para millonarios, lo que pone a Starcraft en un plano muy superior a sus antecesores y competidores es la trama de los escenarios. Cada objetivo que superas te da una sorpresa. Nada es lo que parece bueno, salvo los ataques enemigos.Ahora en serio. En Starcraft, tanto los humanos como los Protoss están divididos en bandos o grupos diferenciados, con objetivos incompatibles que harán que, por ejemplo, pases casi más tiempo luchando contra otros humanos que contra extraterrestres. Las intrigas y complicaciones se suceden, y quien en una misión era tu amigo puede dejar de serlo en la siguiente, y viceversa.
El generador de escenarios
Hay que hablar también de esto, porque me ha hecho pasar unos ratos excelentes solamente dibujando mapas. Es un programa extremadamente fácil de usar (aunque para hacer virguerías hay que echarle horas) que garantiza una vida infinita al juego. Y oye, dibujar los mapas con todos los elementos de los originales, y luego usarlos para machacar al enemigo en condiciones favorables es verdaderamente divertido ;-).
Conclusión
Es muy sencilla. Si te gusta la estrategia en tiempo real, cómpralo. No es Myth II, es más amplio, y más sencillo durante las batallas. No es un Civ II o un Master of Orion II: aquí las misiones están predeterminada y no puedes parlamentar con los enemigos, pero sí puedes encontrar misiones en colaboración y objetivos lo suficientemente amplios como para hacerte pensar en serio.
En resumen: un 9,5 sobre 10.
Y encima lo tenemos en la Tienda :-).