
Age of Empires
Del hacha de piedra a la caballería pesada
27-08-1.999
Tampoco muy pesada; sólo llega a los comienzos de la edad del hierro. Pero vamos por partes.Age of Empires es un juego de estrategia en tiempo real aparentemente clásico: recolección de recursos, vecinos peligrosos, un árbol de tecnologías... pero ahí se acaban los parecidos.
Aquí se trata de
guiar a una minúscula y desvalida tribu de la edad de piedra hasta convertirla en el imperio predominante de la antiguedad. Hay que ir cumpliendo los requisitos para pasar sucesivamente a la edad de los Instrumentos, del Bronce, y del Hierro. Hay que defenderse de enemigos verdaderamente persistentes que llegan a atacar de forma coordinada. Hay que desarrollar una economía casi compleja. Hay que construir edificios y elementos defensivos...
Este juego tiene varias opciones.
En primer lugar se puede seleccionar si queremos jugar un escenario predefinido, un grupo de ellos (campaña) o un "mapa aleatorio" donde nada está predefinido salvo que los participantes empiezan igual. Esa opción le da un cierto parecido a Civilization, las anteriores tienen un aire a Warcraft.En segundo lugar y si optamos por mapa aleatorio, podemos precisar desde el número de enemigos (hasta ocho) pasando por el tipo de terreno (abierto, costero, islas...) y las alianzas entre jugadores. Este es un factor importante que modifica la dificultad del juego, ya que por un lado controla qué rivales vas a tener, y por otro lado permite dividirse tareas. Otro de los parámetros modificables es el modo de vencer: se puede ganar porque se extermine al enemigo, o porque se controlen todos los lugares u objetos sagrados (cada civilización tiene un "Arca" o "Stonehenge" propios) durante un periodo de tiempo, o porque se construya una "maravilla de la antiguedad" y se evite su destrucción durante otro periodo de tiempo.
Y finalmente hay que elegir qué civilización se quiere representar: egipcios, babilonios, asirios, minoicos, antiguos coreanos... hay doce, si no conté mal, y todas ligeramente distintas.
Age of Empires se deja jugar muy bien. Tiene dificultad, tiene retos mayores y menores (exterminar a los rivales con dificultad alta y mapa enorme es casi tarea de días) y es bonito. Las capturas de pantalla que he conseguido no le hacen justicia, están muy desvaídas. Las figuras son realistas, las animaciones están muy bien hechas (ver a dos elefantes tirar un edifcio a trompadas tiene su gracias). Los edificios, cambiantes según la época, están bien realizados y son bonitos.
Una partida normal...
requiere encontrar el modo de alimentar a la población (no olvidemos que entonces son cazadores-recolectores), explorar el territorio y defenderlo mientras se pasa a la siguiente edad: la de las herramientas. Aquí podemos empezar a labrar la tierra y construir estructuras complejas... como guarniciones militares. Empezaremos a necesitar diferentes materias primas (piedra, madera) y a sufrir ataques de nuestros vecinos.Si superamos la edad de las herramientas y entramos en la de bronce, las cosas empiezan a ponerse interesantes. El número de unidades navales y terrestres de que disponemos es mucho más grande (catapultas, trirremes, carros de combate...), y hay que usarlas con decisión porque las civilizaciones rivales no dan respiro. En ocasiones, si se lleva mucha ventaja, los demás se coordinan para atacar. Aquí es fundamental el ejército y las fortificaciones... y algún sacerdote que otro para convertir a las tropas pesadas del enemigo.
Si se consigue pasar a la edad del hierro (lo ideal es llegar antes que los demás), empieza el juego duro: se puede ir mejorando el armamento hasta que las tropas enemigas no tengan nada que hacer. Barcos catapulta llamados Juggernaught pueden arrasar una ciudad costera sin sufrir daños. Columnas de elefantes, o de falanges blindadas, pueden arrasar territorios... no necesariamente los del enemigo, te lo pueden hacer a tí ;-).
Además, es a estas alturas cuando los jugadores empiezan a intentar la construcción de "Maravillas" (pirámides, ziggurats...) que luego intentan defender durante un plazo de cinco minutos. El que lo consigue gana, pero cuesta tantos recursos que es difícil intentarlo dos veces. De modo que las incursiones para destruirlas y las defensas y reparaciones se vuelven bastante desesperadas.
En resumen:
el juego está muy bien. Variado, entretenido, un reto para una tarde. Mucho más breve que Civilization, pero con un espíritu parecido y en tiempo real. Y más inmediato que Warcraft: es más fácil identificarse con una aldea de humanos que intenta sobrevivir que con los habitantes de un mundo medieval mitológico.Se le perdona el límite de cincuenta unidades por civilización, aunque puede ser muy incómodo. Lo que es estrepitosamente malo es el final. Después de horas de esfuerzo, ganas y te sale un panel donde se miden tus logros en materias bélicas, económicas, religiosas, etc. Una barra bastante sencilla te muestra tu progreso a lo largo del tiempo. Se te dá una puntuación.
Y a continuación esa puntuación se pierde. Ni cuadro de honor, ni replays, ni nada de lo que tanto gusta en Civilization. Es como si hubieras jugado un escenario enorme, en vez de una historia abierta.
Pero en fin. Es el único fallo serio del juego (El no-serio es su editor, Microsoft... porque evidentemente no son los creadores ;-) ).
Juego 9/10 Gráficos 7/10
Música ¿Qué?
Adicción 7'5/10
Re-jugabilidad 8/10
Conclusión: Un juego muy interesante para aficionados a cualquier tipo de estrategia. Tiene sus puntos flacos, pero es muy agradable de jugar.