La llegada de una nueva consola al mercado debería ser una
alegría para todos los aficionados a los juegos. Y digo debería
porque en esta ocasión no lo es, especialmente para los usuarios
del Mac... Se supone que una mayor competencia aumenta la calidad
del producto y abarata los precios, pero cuando uno de esos competidores
es Microsoft la cosa cambia sensiblemente. Todos conocemos las artimañas
de la compañía de Gates en el mundo de la informática,
ahora conoceremos el juego sucio en el mundo de las consolas porque
Microsoft ha sacado al mercado la X-Box, una video-consola al estilo
PlayStation con un PC y una tarjeta Nvidia dentro.
Miguel:
Bueno, tanto como "ha sacado", todavía no. Gates
ha vuelto a anunciar algo que algún día será
realidad, con el objetivo de ir creando entre los desarrolladores
el clima de expectación que necesita, y entre los competidores
la desesperación de enfrentarse a algo que ni siquiera existe
(con lo cual no pueden demostrar que son mejores) pero que ya les
quita ventas.
Malas noticias para Apple. O no.
Juanjo:
Dejando de lado el mundo de las consolas, que se apañen ellos,
el problema para Apple es claro. La X-Box funciona solo con aceleración
3D basada en Direct X por lo que los desarrolladores de juegos podrán
portar sus títulos entre Windows y X-Box con gran facilidad.
El as en la manga, tratándose del amigo
Gates siempre lo hay, es que Direct X es un estándar
propiedad de Microsoft que sólo funciona en Windows, por lo
que se estaría obligando a los desarrolladores
a abandonar OpenGL (multiplataforma) y, más importante todavía,
se dejaría prácticamente sin juegos tanto a Linux como
a Apple. La clave del nuevo movimiento de la compañía
de Redmond está en acaparar el mercado de los video-juegos,
consolas y PC, haciendo los títulos relativamente fáciles
de portar entre las dos máquinas y, al mismo tiempo, muy trabajosa
su conversión en juegos para otras plataformas.
Llamadme paranoico si queréis pero a mi todo esto me suena
a otra de las magistrales jugadas del mejor vendedor de coches
usados que he conocido, el maestro Gates.
Miguel:
Sólo hay un "pero", y es que el mercado que representan
las demás video consolas es mucho más grande de lo que
parece. Para aprovechar la portabilidad a PC (o viceversa) de la X-Box,
los programadores tendrían que renunciar no sólo a portar
fácilmente a Mac o Linux, sino a Playstation o Dreamcast.
En mi opinión, Gates sólo conseguirá afectar
a desarrolladores de juegos exclusivamente para PC, a los que efectivamente
resultará muy sencillo (si alguna vez funciona todo el invento,
que apuesto a que tardará) portar a X-Box. Cualquiera que aspire
a mover sus juegos en el mundo de las consolas sabe que el estándar
no es Microsoft. Es Sony. Cerrarse a todo el resto del mercado sólo
para facilitar las conversiones a una consola de la que no se sabe
nada (salvo que la desarrolla un fabricante de software) sería
suicida.
Aunque de todo hay...