Hace ya unos meses, cuando Apple decidió que su nuevo sistema
operativo no era el 10 sino el 9 (y exhibieron una imagen de un CD
con un gran OS 9), os contamos que nos parecía una decisión
un poco imprudente. No por nada, sino porque ya existía
un OS 9 en el mercado.
La empresa que lo fabrica se llama Microware, y su producto es un
sistema operativo para máquinas basadas en chips PowerPC. Hasta
aquí todo bastante alarmante. Pero la parte buena es que los
chips que corren Microware OS 9 son chips "incrustados",
chips especializados que van embutidos en distintos tipos de aparato,
desde un frigorífico a un coche o un satélite artificial.
Nada que vayas a reconocer si te lo cruzas.
Y, sobre todo, nada que vayas a comprar si quieres un sistema operativo
para tu ordenador. Los abogados de Apple decidieron que no tenía
porqué que haber problemas, y Jobs anunció el Mac OS
9.
Y Microware presentó en Septiembre una demanda contra Apple,
solicitando entre otras cosas que se le prohibiera vender su nuevo
sistema operativo. La demanda se vió la semana pasada. Y, este
viernes... fue desestimada completamente :-).
Al parecer la base del fallo del juez es que lo de OS 9 es sencillamente
correlativo: no es un número tomado al azar sino parte
de una secuencia. También les ha denegado la petición
de impedir la venta, alegando que nadie iba a confundir un producto
con otro y comprar el que no necesitaba.