Lo veníamos diciendo desde hace meses :-). Y nos encanta tener
razón, entre otras razones porque esperamos que compense por
lo recurrente de los temas. En el caso de Darwin, estaba claro que
Apple quiere meter la nariz en el terreno de los servidores PC, y
quiere hacerlo comprometiendo la menor parte posible de su sistema
operativo comercial.
Este sábado, el coordinador del desarrollo "open source"
de Apple, Wilfredo "Fred" Sanchez (al que llevamos un mes
queriendo entrevistar) escribió en el foro del proyecto que
"este miércoles, todo el tinglado compiló por primera
vez para PowerPC e Intel. Ese ha sido mi objetivo durante los últimos
dos meses, y ahora ya estoy arreglando detalles nada más".
Y además de ésa confirmación directa de que
Darwin está dispuesto a invadir PCs indefensos, nos dio otra
noticia que llevábamos unos días adelantando: "Todo
el código necesario para Darwin 1.0 está ya disponible.
Esta mañana compilé el núcleo (kernel). Ese era
el último proyecto pendiente".
Es lógico que la fecha de Darwin 1.0 coincida con (o mejor,
preceda a) la salida de la "beta final" de Mac OS X que
se espera para la primavera. Al fin y al cabo, se trata de la versión
gratuita de los pilares del sistema operativo comercial.
Darwin 1.0 es un sistema operativo completo y funcional, con todas
las ventajas del Unix BSD más avanzado y muchos elementos nuevos.
Es a la vez un sistema servidor Unix (con lo que tiene de solidez,
estabilidad, rendimiento y posibilidad de manipulación a cualquier
nivel) y un sistema compatible con Mac OS X. Es gratuito y Open Source,
lo que significa que su evolución será contínua
y que su ventaja tecnológica no va a detenerse.
Además, es un puente entre el Mac y todos los demás
Unix. La mayor parte de las aplicaciones para los demás Unix
pueden funcionar con sólo recompilarlas... y con ello se convierten
en básicamente compatibles con Mac OS X.
Y no nos olvidemos de Linux. Ultimamente se ha convertido en un tema
casi popular de conversación e incluso en un huésped
común en los discos duros de los usuarios Mac avanzados. Por
un lado sus virtudes como sistema servidor, y por otro su imagen de
rival capaz de derrotar a Microsoft, le han hecho ganar terreno y
simpatías. Darwin puede -o no, ya lo veremos- representar una
opción muy válida para todos esos usuarios Mac que buscan
más potencia, más estabilidad o más control sobre
el sistema. Va a poder usar el entorno XWindows y podrá usar
tanto o más software que Linux. Y encima su compatibilidad
con redes Mac será perfecta.
Lo que ya no está tan claro es el papel de la versión
Intel. Es de suponer que intenta competir con Linux y con Windows
NT ofreciendo las ventajas de su "alma" modular BSD frente
al bloque rígido de Linux y la complejidad NT. Es de suponer
que tendrá la oportunidad de probar lo que vale... y que facilitará
la adopción de Macs en redes mixtas al permitir servirlas desde
un Mac sin perder un ápice de control o estabilidad. Es de
esperar, también, que el movimiento Linux perciba las virtudes
de Darwin y lo reciba bien... porque esperar que se produzca la desbandada
del elemento más libertario (cansado de trabajar para Red Hat)
y creativo, y que se vengan a la nueva plataforma, sería esperar
demasiado.
O no. O sí... o qué se yo ;-).