Se acaba de saber que el Sr. Galvin, CEO de Motorola, ha hecho llegar a sus empleados una oferta-ultimátumm
en la que se compromete a regalar teléfonos móviles de la marca a aquellos empleados que los usen de otra... y además viene a decir que espera y necesita que lleven y defiendan los productos de la marca, "en vez de criticarlos".
Lo que resulta enormemente curioso si nos paramos a pensar que el Sr. Galvin y sus chicos estandarizaron hace pocos años todos los ordenadores de la empresa... y lo hicieron eligiendo equipos PC, con chips de su mayor competidor en el mercado de microprocesadores, la mismísima Intel. Ellos sabrán porqué... pero resulta curioso pensar que con ello eliminaron sus propios productos de sus oficinas.
No sabemos porqué se usa ese doble criterio, aunque parece que alguien no siente el mismo aprecio por las cosas de la empresa que llevan la marca de Apple, que por las de su mayor competidor mientras vista otra marca. En fin. Lo que cada vez está más claro es que hay algo que falla en la antaño gran empresa... y que ese fallo anda cerca de la azotea corporativa. Muy cerca. Quizá paseándose por ella.