Como sabéis, el día 13 Jobs presentó una nueva línea de iBooks. La nueva gama tiene exactamente lo que los usuarios venían pidiendo: salida de audio/vídeo, puertos Firewire, y (en las versiones superiores) DVD. Incluso un poco más de disco duro. Lo único que no se ha cumplido han sido las predicciones de una bajada de precio... entre otras cosas, porque nadie se había parado a predecir una subida de MHz: parecía demasiado obvio ;-).
Lo curioso, entonces, es que la reacción a la nueva gama haya sido tan fuerte. No se debe a las prestaciones, ni siquiera al precio: la gente discute por la gama de colores :-). Y, en concreto, hay una seria reacción al color Key Lime. Desde los EEUU (ved As The Apple Turns) hasta España (ved el Foro) se registran reacciones de incredulidad de usuarios, que ponen la elección de colores a caer de un burro y no se cortan a la hora de descalificar al diseñador y los posibles clientes.
Y sin embargo...
Seamos serios: el Indigo y el Grafito son perfectamente respetables. Nadie, ni siquiera el más avezado consultor de dirección, se avergonzaría de abrirlos en una reunión importante. Son el cruce perfecto entre la creatividad y el sistema establecido.
Son aburridos. En cambio, el Key Lime, o Pistacho (seamos castizos) es el equivalente al iBook naranja de antes. Llamativo, diferente, agresivamente anticonvencional... ¿o no? Todos esos que están criticando el color, ¿han preguntado a sus mujeres-novias-amigas? ¿No? Pues deberían. Porque se pueden llevar una sorpresa: una encuesta rápida en los alrededores de la redacción levantó entre las mujeres más interés por el Key Lime que por los demás colores... aunque casi todas confesaron que antes se comprarían el Indigo. Y por si fuera poco, algún medio de comunicación de París ya ha expresado la misma idea ;-).
En resumen: la nueva gama ha conseguido satisfacer todas las demandas de los usuarios (o casi), renovar los colores... y volver a ofrecer una "opción llamativa" para los que eligen el iBook, entre otras cosas, para destacar que son muy diferentes. Puede que no se venda mucho, pero la imagen de irreverencia que transmite se extiende a toda la gama. Y éso es bueno para la imagen de Apple.