La Red es
algo más
Pensábais que Juanjo era nada más
un jugador empedernido, ¿verdad? Pues acercáos, acercáos
y escuchad. Porque hoy damos la bienvenida a la columna más profunda
que hayamos tenido en Macuarium. Ya no se trata de Mac, ni de informática
ni de Internet, sino de para qué vale de verdad todo ésto.
Y encima, en época de elecciones... ;-)
14-02-2.000
Desde su aparición como un elemento militar hasta nuestro días,
la red ha cambiado en todos sus aspectos de una manera espectacular.
El modo gráfico, las animaciones, las bbs, los chats o la publicidad
son algunos de los cambios que poco a poco están convirtiendo
Internet en la televisión interactiva del siglo XXI.
Especialmente significativo es el cambio en la opinión que la
gente tiene sobre la red. Ha pasado de ser algo sólo para informáticos
a ser una ventana abierta al mundo por la que cualquiera se puede asomar.
En el camino ha quedado ya aquella visión de la red como reducto
o ghetto de delincuentes electrónicos, de inadaptados sociales
o depravados sexuales :P.
La pregunta que deberíamos hacernos ahora es si queremos que
Internet sea una televisión más, un medio controlado por
las agencias publicitarias y las grandes empresas para su propio lucro.
La visión que están lanzando estas empresas de la red,
es la de un lugar lleno de información y contenidos multimedia,
un enorme bazar o supermercado virtual. Parece que ante esta avalancha
de páginas comerciales con bombillas de colores nos estamos olvidando
de las verdaderas posibilidades de la red, del significado de la ventana
abierta al mundo. Entre todas estas posibilidades he elegido una
que últimamente está dando mucho que hablar, la ciber-democracia...
Internet, democracia directa... ¿ciber-democracia?
Voto electrónico
Todos hemos oído hablar del voto electrónico alguna vez,
algunos incluso lo han utilizado ya en pequeños experimentos
a nivel municipal. Por voto electrónico se entiende cualquier
modalidad de voto que, prescindiendo de las clásicas papeletas,
nos permita votar utilizando los últimos avances informáticos.
El sistema más generalizado y que ya se usa en algunos países
es muy similar al actual. El ciudadano acude a su colegio electoral
y deposita su voto haciendo uso de un sistema informatizado,
basado generalmente en el uso de tarjetas similares a las de crédito
o chip monedero. Sus ventajas van desde el escrutinio inmediato hasta
permitir el voto a personas analfabetas (esto es de especial importancia
en países como Brasil, con un 20% de analfabetismo en su población).
Otro sistema más avanzado sería el voto desde casa, cuyo
objetivo es permitir a los ciudadanos ejercer su derecho a voto desde
un punto cualquiera distinto al colegio electoral, evitando las colas
y los desplazamientos, con las ventajas que ello pueda suponer para
personas discapacitadas. Tampoco debemos olvidar un posible descenso
de la abstención , y el ahorro tanto para la administración
(supresión de los colegios electorales) como para las empresas
(posibilidad de ejercer el voto desde el puesto de trabajo).
Hasta aquí nada nos suena a chino, el sistema liberal-democrático
sigue siendo el mismo. Los ciudadanos eligen a sus representantes mediante
el voto, solo varía el lugar y/o el modo en que se ejerce este
derecho. Pero ya lo decían los gurús de la
informática, Internet puede cambiar nuestro modo de vida y no
solamente a nivel de las relaciones sociales, las compras o la publicidad.
También la democracia tal y como la conocemos puede sufrir profundas
transformaciones con los nuevos avances informáticos.
¿Ciber-democracia?
La democracia directa no es una idea nueva, de hecho sus raíces
se remontan a la antigua Grecia, y todavía en la revolución
francesa podemos encontrar referencias a ella. Se trata del gobierno
directo del pueblo, de los ciudadanos, prescindiendo de los representantes.
Por supuesto en aquellos tiempos la idea era imposible de llevar a cabo
a nivel nacional, nadie podía imaginar un parlamento tan grande
que pudiera contener a todos los ciudadanos de un país, y mucho
menos realizar plebiscitos cada vez que se tuviera que aprobar una ley.
Hoy en día esa idea ya no es tan descabellada, con la llegada
de la era de la informática, Internet y los nuevos avances en
telecomunicaciones, millones de personas pueden estar en un mismo sitio
sin ni siquiera moverse de casa. Todos los ciudadanos de un país
pueden reunirse aunque solo sea de forma virtual y aportar sus ideas
y opiniones, votar las que les parezcan interesantes y desechar las
que no les convengan. Se trataría, en definitiva, de un parlamento
virtual en el que todos ejerceríamos nuestro derecho a voto de
una forma directa, olvidándonos de representantes que no siempre
representan nuestras ideas y opiniones de una manera fiel y correcta.
La posibilidad de votar una ley que nos afecta directamente en vez de
un programa que puede o no puede contener todas nuestras ideas, sin
entrar en si se cumple o no dicho programa de la forma prometida.
Imaginaos a vosotros mismos votando una ley, eligiendo el mobiliario
público (farolas, papeleras, etc..) o un proyecto de parque que
se va a desarrollar en vuestra ciudad. Algunos van más allá
y pretenden sustituir hasta el poder judicial mediante la implantación
de jurados populares vía Internet...
¿Democracia en estado puro o locura?
Pese al optimismo de algunos, se ha de reconocer que la ciberdemocracia
plantea tantas dudas e inconvenientes como ventajas. La seguridad en
la red no es lo suficientemente robusta como para arriesgarse a manejar
un país desde ella, los expertos en redes ya han advertido muchas
veces que el único ordenador seguro es el que está aislado
y protegido por las armas. Una de las grandes ventajas a las que aluden
los seguidores de este nuevo sistema democrático sería
el interés que despertaría entre los ciudadanos la política
y los asuntos del Estado, pero en principio esto no queda demostrado.
Si ya casi no tenemos tiempo ni para comer como Dios manda, mucho menos
para preocuparnos por los asuntos políticos de una manera tan
directa. Otro problema sería el acceso a la red, para que fuera
una democracia de verdad, el 100% de los ciudadanos debería tener
acceso de una manera fácil y barata, yo incluso diría
gratuita, y eso es algo que todavía está lejos, muy lejos...
La falta de responsabilidad que provoca el trato no directo que se da
en la red (véase irc o cualquier sistema de chat o news), la
capacidad de los ciudadanos para decidir sobre asuntos económicos
o incluso de interés internacional, etc... Como veréis,
a poco que pongamos a prueba la idea, surgirán los interrogantes
como setas.
Dejando a un lado a optimistas y pesimistas electrónicos, defensores
de los avances de la informática y detractores del maquinismo,
algo si queda claro. Gracias a las telecomunicaciones e Internet, tenemos
la posibilidad de cambiar el sistema, aunque solo sea de una manera
mixta. Dejando a los profesionales de la política realizar su
trabajo en aquellas áreas de especial trascendencia, pero involucrándonos
más en los temas que nos afectan directamente a nivel municipal,
como el aspecto de nuestra ciudad, el nombre de las calles, la elección
de proyectos de ocio, etc... Sin grandes cambios ni extremismos todo
es posible. Ahora solo falta que algún ayuntamiento se atreva.
Y hablando de atreverse, casi se me olvida mencionar la interesante
iniciativa llevada a cabo por la comisión de Internet del Senado,
que ha abierto un forum para intercambiar opiniones con los ciudadanos.
La iniciativa no se puede calificar de éxito total, pero ha sido
una experiencia interesante, al igual que la que mantiene el Ayuntamiento
de Barcelona en un intento por acercarse a los ciudadanos, con forums,
encuestas e incluso chats.
Enlaces relacionados en España:
http://www.bcn.es/catala/particip/clpartic.htm
http://www.senado.es/
http://www2.minorisa.es/dda/dda.htm
http://www1.euskadi.net/botoelek/indice_c.htm
http://www.politicsweb.com
http://www.mty.itesm.mx/dcic/hiper-textos/01/ens-monog/gil.html
Un saludo, Juanjo