Pues vale, pues bueno, pues al final parece que lo tenemos crudo para ir a París (hay una posibilidad entre quince) pero no os creáis que íbamos a ver lo que va a pasar allí: eso ya lo sabemos :-).
Nuestras Fuentes Fidedignas (en este caso, a falta de una bola de cristal, hemos consultado un CD Rom particularmente brillante) son bastante claras. París va a dar sorpresas, aunque no exactamente las que la gente cree. Vamos a ver.
En primer lugar, la Keynote se desarrollará en paz. Los insurrectos británicos serán comprados como lo fueron los que intentaron protestar en Cupertino contra la eliminación de Newton: con buenas maneras y mucha atención. Jobs pondrá cara de no saber porqué le culpan a él de los porblemas con los abogados europeos, mandará a algún vicepresidente para que tome nota de sus quejas, les regalará algo y les pagará el desayuno... todo ello antes de las 10, con lo que cuando empiece la Expo estarán como corderitos... e incluso puede que alguno salga al escenario a decir que todos confían en Apple (no sé si la capacidad hipnótica de Jobs es tan potente, pero los testigos presenciales hablan maravillas).
Para seguir, el plato principal de la Keynote no será la beta de Mac OS X. Posiblemente nos tome el pelo diciendo algo de "esto es lo que todos estábais esperando..." y saque el nuevo iBook, con Firewire, algunos MHz más, y hasta puede que salida de vídeo... pero no creo que lleve DVD porque ¿qué le quedaría al PowerBook para defender su diferencia de precio? Buena pregunta... porque una de las profecías con menos posibilidades de cumplirse (y, al tiempo, más gracia) es que Jobs va a tirarse de la moto y presentar el PowerBook G4 aunque aún no tenga suficientes G4e almacenados.
En esta línea, es improbable que haga más que re-presentar los G4 nuevos, y el Cube. Podría anunciar chips más potentes, pero estaría perjudicando a las ventas (cosa que con el PowerBook ya no haría: con un iBook serio, ¿quién va a comprar el otro?). No, ahí no habrá novedades.
En el campo del software, es de esperar que Microsoft mande a alguien, y posiblemente algún desarrollador más aparezca en el estrado. Todos diciendo fundamentalmente lo que ya hemos oído.
Cuando empiece a hablar de Mac OS, todos contendremos la respiración... hasta que diga que se trata de Mac OS 9.5, la versión destinada a vivir dentro de los Mac OS X y a mantener activos los ordenadores no compatibles con la nueva fe. Los concurrentes aguantarán los nervios mientras describe cómo los problemas de estabilidad se han acabado...
Y, finalmente (o no; siempre cabe alguna sorpresa como que por fin se homologa AirPort en algunos países de Europa que -como España- vienen retrasando el tema sin motivos válidos) anunciará la beta de Mac OS X repitiendo básicamente el show de los últimos meses, insistiendo en que un mismo Cd lleva todas las instalaciones en todos los idiomas y terminando con que todos los asistentes pueden recoger su copia presentando el vale que está bajo los asientos.
Dicho ésto, el CD Rom mágico se nubla y sólo vemos maqueros peleando por llevarse un puñado de copias a casa... la imagen desaparece.
¡Y nosotros en Madrid, compuestos (hasta con pase de prensa) y sin novia (a hora de sacar esta edición, no podemos ir)!