El rumor está por todas partes: Apple parece haber dejado claro a sus distribuidores que dentro de nada va a dejar de haber monitores marca Apple que no sean planos.
Al parecer, los motivos son dos: diferenciación, dando la nota de nuevo y liderando una evolución del mercado una vez más, y rentabilidad: los monitores normales tienen tanta competencia que no son rentables.
De este modo, Apple dejaría de fabricar su monitor de 17 pulgadas CRT, el último que queda, y lo sustituiría con un modelo nuevo de entre 17 y 18 pulgadas. La aparición de este nuevo modelo se espera para finales de Mayo o mediados de Junio. Como dijo Jobs, quedan anuncios pendientes :-).
Además, se espera que los monitores ya existentes y el nuevo se sitúen en un nivel de precios mucho más asequible. No se trata sólo de que Apple rebaje sus márgenes: los precios de los componentes de monitores planos están cayendo en picado, y en EEUU se pueden encontrar monitores de gama baja casi por la mitad de lo que cobra Apple por su 15 pulgadas.
¿Quién va a comprarlos?
Los comentarios de algunos analistas sobre el problemas que puede suponer que los monitores de Apple suban de precio han sido puestos en perspectiva por los datos de ventas: casi la mitad de los monitores que vende Apple en la actualidad ya son planos, y representan el 70% de los ingresos por monitores. Apple no va a perder dinero por abandonar el segmento... y puede ganarlo si consigue atraer al resto de compradores hacia sus nuevos modelos.
Otro problema es que ya existen monitores planos comparables a los de Apple. Aunque un 95% de los compradores de monitores planos para Macs se llevan uno marca Apple, la competencia no va a dejar de crecer.
Y finalmente existe el problema de los usuarios que necesitan prestaciones mayores que las que pueden dar los monitores planos. Pero estos ya compran (generalmente) monitores de marcas especializadas como LaCie, por ejemplo.
En resumen
Es muy probable que antes de Julio veamos una gama de monitores planos renovada, ampliada, y con sustanciales mejoras en el precio. Del orden de 70.000 pesetas menos en la gama baja, por ejemplo.
Apple parece estar abandonando un mercado en el que no puede aportar valor añadido serio (ni por lo tanto cobrar un margen apreciable) para centrarse en un segmento más lucrativo que además puede ayudar a diferenciar aún más sus ordenadores. El hecho de que lo haga en un momento en que los productores de componentes están con la espalda contra la pared, y sus precios por los suelos, habla de mucha suerte y una magnífica previsión. Cuando la demanda se recupere, Apple dejará de tener que bajar sus precios para aumentar ventas... pero los contratos de suministro son a largo plazo :-).
No, si dentro de poco comprarse un Cube va a dejar de ser un sueño de millonarios...