Hemos tenido ocasión de probar uno de los productos
de creación gráfica más impresionantes
del mercado. Y no es porque lo digamos nosotros, es porque lo
dicen colaboradores que viven de ello :-). Esta prueba ha sido
"colaborativa" en el sentido de que ha intervenido
la opinión de bastante gente, con el fallo de que el
coordinador no es diseñador profesional... pero es que
no se puede tener todo ;-).
El conjunto Freehand+Flash es probablemente el estándar
a batir en estos momentos para dibujo vectorial y (sobre todo)
publicación en Internet de animaciones de todo tipo.
Esta suite se complementa perfectamente, brindando una aplicación
puntera en diseño gráfico vectorial con la que
crear escenas que exportar a Flash, y el propio Flash para animarlas
o crear elementos más sencillos.
El Studio consiste en un paquete con cuatro CDs, dos para Mac
y dos para PC, y los manuales en castellano.
Flash 4
Para el novato, este programa es un sueño. Para el usuario
avanzado, uno de los retos más grandes que hay, con su
propio lenguaje de desarrollo de animaciones. Y en general nos
ha parecido una gozada de herramienta.
No tenía el gusto de conocer Flash hasta que probé
la aplicación, de modo que no puede hacer comparaciones
con las versiones anteriores (lo único que puedo señalar
es que es completamente incompatible; las animaciones de Flash
4 no se ejecutan con plug-ins para la 3 aunque los gráficos
se vean). Pero sí puedo reseñar un par de cosas:
a) Las herramientas de dibujo, que permiten suavizar (o enderezar)
automáticamente los trazos de modo que es casi imposible
no acercarse a lo que se quiere con una limpieza sorprendente.
Unido a una tableta digitalizadores debe ser el sueño
de un diseñador profesional... a los que, por cierto,
resta un poco de mérito ;-). Además, es posible
modificar cualquier forma mediante controles muy precisos y
muy sencillos.
b) La gestión del color; dejando aparte los degradados,
que resultan más sencillos de usar que en otros programas,
es posible "pintar" sobre un objeto, o dentro de él,
o detrás de él... los controles de Flash son tremendamente
sencillos e increíblemente versátiles.
c) La gestión de capas que permite separar el objeto
del efecto aplicado... y sobre todo el funcionamiento a base
de elementos que se graban en una "biblioteca" del
proyecto y que pueden ser usados, y modificados o animados,
todas las veces que haga falta dentro de la animación,
sin perder el objeto original y manteniendo la cantidad de datos
necesaria en el mínimo.
d) La creación de animaciones, mediante timelines tradicionales,
permite empezar a manejarlas con rapidez.
e) El tutorial on-line y el manual se complementan bien para
lograr que el usuario novel entre rápidamente hasta la
cocina. En menos de un día se hacen los ejemplos básicos
y ya está uno creando y exportando a web... otra cosa
es que las animaciones que consiga sean como para publicarlas
;-), pero la aplicación es asequible. Sin embargo, las
posibilidades de scripting no están tan bien documentadas
y los que saben dicen que eso impide sacarle todo el partido
con facilidad... al menos sin un manual específico.
FreeHand
FreeHand 9 sigue siendo excelente en la gestión de tipografías
y en diseño gráfico en general, y cada vez está
mejor preparada para la colaboración con Flash en el
diseño para Internet.
Los mayores cambios, salvo uno, están relacionados con
el trabajo para Internet: desde la mejor exportación
a Flash, pasando por el uso de píxels como unidad de
medida. Pero esta versión incluye docenas de modificaciones.
En conjunto, Macromedia ha conseguido introducir las novedades
suficientes para darle interés sin cambiar demasiado
las cosas de como les gustan a sus seguidores de siempre.
Lo más llamativo de esta versión es la cuadrícula
de perspectiva. Esta herramienta permite colocar y mover elementos
en una "tercera dimensión", a lo largo de una
cuadrícula que sirve de guía como en los cuadros
renacentistas. Además, el efecto conseguido es verdaderamente
impresionante: las deformaciones de un objeto colocado en la
cuadrícula "cerca" del espectador no tienen
nada que ver con las que experimenta uno "lejos",
dando un mayor realismo.
Uno de los aspectos que más ha cambiado es el control
de tipos de letra, aunque sigue permitiendo un control sobre
el texto casi total. Aparte de controles específicos
para adaptar el texto a un espacio dado, y cajas de texto que
incorporan columnas y también filas, ha llamado la atención
la posibilidad de ver los tipos de letra antes de usarlos mediante
el menú Font: al usarlo con un texto seleccionado, se
puede ver cómo quedaría en cada tipo de letra.
Además, otra serie de herramientas permite recolocar
el texto en la página con gran facilidad.
Otra novedad: las posibilidades de distosionar una forma mediante
envoltorios a los que se puede editar con controles Bezier,
afectando al contenido, lleva el control de la deformación
a límites... vale, conocidos si usabas KPT Vector Tools,
pero no dentro de una aplicación general como ésta.
Quizá como influencia de Flash, ahora existe la posibilidad
de ver las cosas en modo anti-aliased, redondeand y alisando
los bordes. Todo se ve igual que se vería en Flash. Este
sistema tiene problemas para manejar composiciones complejas,
pero permite hacerse una muy buena idea de cómo puede
quedar un diseño en Flash, antes de exportarlo.
Los usuarios avanzados están de suerte, así como
los que ya están acostumbrados a usar los atajos de otros
programas: Freehand 9 permite configurar los atajos de teclado
a gusto del usuario directamente o mediante preconfiguraciones.
Y por fin se pueden editar las paletas de botones, decidiendo
qué botones aparecen en cada barra del programa.
En resumen
En tanto Adobe no ponga a punto su nuevo LiveImage (que ya
hemos podido probar y no resulta tan intuitivo, aunque tiene
particularidades muy interesantes, como la posibilidad de grabar
conjuntos de transformaciones) no podremos hacer comparativas...
porque, además de ser muy buena, esta suite es, en estos
momentos, el único conjunto completo que hay para diseñar
y animar en la web en serio.