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monalcar

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About monalcar

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    Vivo como Dios: En el cielo.
  • Birthday 09/20/1947
  1. Y con esta entrega se acaba la historia. Entran en escena Gerardito y El Señor Incognita. Por sus perfiles se diría que aun existen. Lo del primero es difícil, ya casi no hay tiendas de ultramarinos y menos aquellas en las que el ayudante, dependiente o aprendiz viva y duerma en el sotano del local. Ahora existe el albañil que cobra la paga el viernes y se da una vuelta por la Casa de Campo a las 12 de la mañana. Cierto es. El segundo es más sencillo que se le encuentre por esos andurriales. Ahora no va a la Cuesta del Moyano andando, lo hace en su buga. Aunque la puta de turno le haga el mismo servicio. Porque como dice Gerardito - Cuando las ganas de joder aprietan, ni los culos de los muertos se respetan. Gerardito De profesión: Dependiente de ultramarinos. Edad: 24 años Soltero. Vive y duerme en el sótano de la tienda. A finales de mes, cuando cobra, corre a correrse a la Cuesta del Moyano harto ya de masturbarse. Ni es, ni tiene edad para ser selectivo. Tal son sus prisas que lo hace con la primera que encuentra. No tiene más razones para ir que las de su juventud y las seguras negativas que recibirá de las chicas, educadas como están de hace siglos, para que crean que en su virtud se encuentra el honor d ela familia. Cuando le pregunté por qué venía, me respondió tajante. " -Porque cuando las gana de joder aprietan, ni los culos de los muertos se respetan." El señor Incógnita Apenas logré cruzar algunas palabras con él. Era un ser distante al que envolvía un halo de misterio cuidadosamente estudiado Parecía inseguro. Vivía pendiente del qué dirán y se buscaba a si mismo, a su otro y, lejos de su círculo habitual en el que debía mantener un aspecto cuidado y honorable. Era de esas personas que llevaban el sexo en el seso. " -No puede ser pecado. Esto no puede ser pecado- decía mientras se abrochaba los botones de la bragueta para marcharse."
  2. Sigamos: estos son dos de los cuatro clientes. Aunque el autor no lo diga, esto es lo que imagino: De clase media y de clase baja, 4 clientes para 4 pajilleras. Anónimos, sin cara ni datos que les pudieran identificar. Como ellos en madrid había muchos. Y ahora también los hay. Está claro que no se dejaron retratar, El fotógrafo se las ingenió como pudo para “sacarlos en la foto sin que se movieran”; era dificil. De pie en la Cuesta del Moyano, que así si que se llamaba, haciendo equilibrios con la mente en lo que la “muda” o la “rosi” actuaban, era dificil no moverse. Comencemos con los clientes, los dos primeros, don José y Leandro. Distintos personajes, el mismo objetivo. Don José De profesión oficinista y de 50 años de edad. Casado y con cuatro hijos. Su mujer, a la que nunca había visto desnuda, vivía entre la angustia de la escasez y la rigidez de la iglesia en la que creía. La vida sexual entre ambos era prácticamente inexistente. Incomunicación y tabúes eran, entre otras razones, las causas que impulsaban a este hombre a acaudir a la Cuesta del Moyano. Allí surgía su otro yo. El que era realmente. El yo que tenía prisionero y enmascarado, sometido a las normas de la sociedad y la época que le había tocado vivir. “El gran problema de España, Rosi, es que se jode poco. Y, ya sabes, que el que no jode por las noches en la cama, jode a tododios desde la mañana.” Y con esta frase se despedía. Leandro De profesión. Carbonero Edad: 28 años Soltero. llevaba seis años hablando con una chica a la que respetaba. ” Besos y toques, si. pero de lo otro nada. Lo otro, está reservado para después de la boda. “ Iba a la Cuesta del Moyano, porque o se peca o se seca -decía.
  3. Las compañeras de las anteriores pajilleras eran tan dulces como ellas, sus apodos: la pelos y la muda. También el precio de sus servicios Un Duro. Placer por un duro. El dinero de los pobres para el placer de los pobres. Sus clientes vendrán despues, por supuesto con rostros anónimos pero con historias dulces, tiernas y desesperadas. La Pelos Gallega. En las noches de aquelarres, meigas desdentadas peinan mis cabellos mientras estos se agitan de forma desenfrenada y loca -decía entre bromas y veras. Enamorada de un afilador que la dejó preñada, llegó a Madrid siguiéndole desde sus prados verdes y nebulosos. El no quiso saber nada de ella ni de la hija que le había engendrado. Para sobrevivir, se colocó de sirvienta. Perseguida continuamente por el dueño de la casa, permaneció en ella hasta que se enteró la señora que la puso de patitas en la calle. Dulce e ingenua, era como la niebla: un celaje que lo envuelve todo en misterios ancestrales. Quería una foto y yo la vi así. Precios de sus servicios: Un duro La Muda Toledana. Muda de nacimiento. En ella todo era sensual. Por su propia naturaleza, estaba condenada a ser puta. Parecía un cigarral en el estío: fuego ardiente que abrasaba a los olivos. Llegó a Madrid huyendo de las habladuría y terminó en la Cuesta del Moyano Quiso posar desnuda así. Precio de sus servicios. Un duro Próximos post: Los Clientes.
  4. Bueno, pues empiezo a recuperar el post Asunto de tertulia de café. Donde los hombres juran, beben, juegan a las cartas, y hablan de putas. Donde las mujeres entran y se las mira con sorpresa. Pero ¡que mujeres!. Sanas, sin perjuicicios ni prejuicios. Pues bien como es historia de café, os voy a contar una muy bella del madrid de los 50. Sabréis que es una carpeta rescatada del suelo de un puesto del rastro que un buen día un impresor decidió sacarla a la luz. Se hicieron 225 ejemplares. Estos escaneos forman parte del ejemplar nº 150 que me fue regalado en unas navidades de los 80. Comenzamos con dos de ellas. La Coja. Valenciana. luminosa como su tierra, en sus grandes ojos se nota la añoranza de huertas y naranjos. Quiso ser otra Piquer. Tenía la voz dulce y su timbre era como viento de una albufera imaginaria. Una enfermedad desconocida e implacables la impidió andar con normalidad. Abatida, se abandonó. Hambre de incultura la llevaron a la Cuesta del Moyano. Recomendada por Rosi, vino a que le hiciera una fotografía. Se vistió así para recordase -dijo- como era antes de todo. Su precio un duro La Rosi Cordobesa. Parecía salida de un cuadro de Romero de Torres. Sus profundos ojos negros eran como un mar en calma envueltos en esa quietud meditativa con los que las mujeres de esa tierra insinúan todo lo que su alma tiene de escultura. Vino a madrid para ser bailaora. La suerte le dio la espalda y poco a poco se fue perdiendo en el laberinto del tablao. Tuvo un hijo. Acabó en un camino sin retorno: La prostitución. Quiso que le hiciera una foto -esta- para enviársela a no se qué familiar. Yo la conocí en 1951. Tendría entonces unos cuarenta años. Nunca olvidaré su dignidad mantenida en medio de la frustación, la impotencia y el desamparo. Precio de sus servicios: Un duro Próxima entrega: La Pelos y La Muda
  5. Es una prueba, si vale, vale y si no.... lo seguiré intentando Las de Moyano Creo que ha funcionado
  6. Aún éramos jóvenes. Manolo, Manolo, se te echa de menos.
  7. 10 años ya... :lol: No lo dudes, volveré a escanear las imágenes y te prometo publicarlo todo de nuevo. Muchas gracias por tu interés en buscar el tema entero. Me ha hecho recordar tiempos en los que fuy muy feliz con vosotros y que no debí abandonaos tan de repente y cortar sin más. Gracias SKYNET_05. ¡Que chisme tan raro te has puesto! Pero moooooola. Gracias a ti también Don Pan
  8. ¿donde estará la cuenta .mac? ¡Ah! nadie lo sabe. Es que se trataba de recuperarlo tal cual, porque os originales los tengo. Pero el texto no aparece tal cual estaba escrito. De todas formas muchas gracias. Un saludo sr. modereitor
  9. Si, muchas gracias por el interés pero.... es que no está todo. Falta el texto, la sotos.... todo Snif, gracias
  10. Lo malo de hacerse mayor es que uno se olvida más tarde que pronto de aquellos que en algún momento le enseñaron, de esto que tengo al frente y en la manos, todo... bueno....casi todo lo que se. Que muchas cosas las he aprendido yo solito ¡Eh?. De repente uno en su mente recuerda que escribió algo en este "avanzadísimo muro" algo que quiere recuperar y ¡zas! desilusión. Mi última aparición por aquí ya no está ni en mi recuerdo. Y además creo que no merecería la pena recordarla. Lo lógico es que vuelva a un sitio y todo tuviera que sonarme, pero nada, no me suena casi nada, así que para entrar en detalle, por si se me ocurre volver pronto... a los que me conocieron. Uno es ya un jubilata a cargo del estado -cosa que muchos de vosotros lo tenéis crudo- ¡Uy, perdón que no me acordaba!. Sigo con mis macs, mis iphones e iPad, tengo en máquinas mi primera y única novela -exclusiva para regalar a los amigos, nada de ventas ni hostias- totalmente dedicado a la segunda que es más interesante. (No, tampoco se vende), mis twiters, mis facesbuses y mis blogs. Sigo haciendo cosillas publicitarias -esas no podré dejarlas nunca- incluso ya tengo ambientadas y casi publicadas mis últimas voluntades. Esas no saldrán hasta el día después y tampoco se venden. Os recuerdo a muchos, pero en especial a Manolitto, con el que tuve un rebote por eso que se llama "la imnombrable" Manolo, lo siento. Ponme penitencia. Un abrazo
  11. Buenas y santas, las que lo sean. En Junio de 2003 publiqué una serie de fotos y artículos que necesito de manera imperiosa (de Imperio) y no los encuentro ni vivos ni muertos. Hablaban o escribían sobre unas santa varonas llamadas por su profesión, aunque tuvieran nombre, eran (Ta cham) Las Pajilleras de la Cuesta Moyano. Algún alma caritativa tipo A, me lo puede resolver. Gracias. Un abrazo a los conocidos y besos a los desconocidos
  12. Y los que quedan por aparecer :-)
  13. ¡Dios! mi trufa preferida, te hacía yo que estabas exiliado en algún monte pirenaico
  14. Dedicado a Fernando "Trazas" Gracias por el término Nosotros, los humanos, descubrimos que el ganado o mejor dicho la ganadería podía estar recogida en el establo o suelta en el campo. A una la llamamos "estabulada" a la otra "extensiva". Los dos términos se pueden aplicar al autónomo, ese ser que trabaja casi siempre solo, explotado por un empresario u otro autónomo. Nosotros los autónomos, dejados de la mano de dios y de la administración, sangrados por hacienda, penados por la seguridad social y despreciados por los nominados, esos que teniendo curro o no, siempre les ingresan la nómina todos los fines de mes, nosotros somos de los que chupa todo el mundo estén en establo o en la libertad. Fernando y yo somos del tipo 1, autónomo estabulado. Y más dedicándonos a lo que nos empeñamos. Te levantas todos los días pensando en lo que tienes que hacer, en la ducha pasas la esponja con delicadeza por las manos, tus herramientas más precisas, te lavas la cabeza con el cuidado de hacerlo como a un bebé no sea que alguna neurona se moje y provoque el cortocircuito del día. Te has acostado a las mil porque ese puto cliente te ha presionado para que el trabajo se acabe ¡ya!. Te tomas un café a toda leche -velocidad- y enciendes el ordenador si es que no se te olvidó apagarlo la madrugada anterior. Y comienza un nuevo día. Lo primero revisar que has de facturar para que luego no te pongan pegas de que si la factura llegó tarde o no, luego revisar quien tiene que pagar porque a la hora de exigir lo hacen muy bien pero a la hora de cumplir... ¡dioses! ¡que sufrimientos!. Has de calcular bien, porque el IVA es inamovible y y eso de pagarlo antes de cobrarlo sienta como una patada en la cpu. A diferencia con el ganado, nadie te va a echar de comer, estás estabulado, pero para esos menesteres tienes que portarte como extensivo, por lo tanto... a buscarse la vida entre los que vagan y pastan por las praderas urbanas. Cuando te ven llegar al cliente te miran con recelo y a veces con envidia. ¿Envidia?. Si, muchos piensan que como vives tú ellos quisieran vivir. Sobre todo el cabrón de administración que ve tus facturas y echa cuenta de lo que puedes ganar con dos o tres clientes como ellos. No piensan o no quieren pensar que tú a veces te tomas un café en un bar y estás haciendo lo que no te da tiempo a hacer en tu establo. Con el Mac en una mano y el teléfono en otra sirves a quien sirvió, pero que no sirve para servir, sólo sirve para exigir. Es ley de vida -espero que tanto "servir" no sirva para confundir. Un nuestro caso, como en el de tantos otros, la mesa contiene un ordenador, papeles miles, el móvil, y el fijo, discos duros que guardan celosamente tantas horas de soledad, de desesperación y de satisfacción de las cosas medianamente bien hechas, la puta impresora que sale más cara que un hijo tonto, un vaso con restos de café, el scaner y el router que te une con el exterior. El teclado, por mucho que lo mimes y limpies siempre tendrá más de una letra con signos de suciedad de la grasa de la piel. Verás como la luz que entra por la ventana va cambiando cada segundo, es tu reloj. A la una de la tarde tu dueña y señora te llamará por teléfono para darte instrucciones: - Saca de la nevera un "taper" con lentejas para que no estén tan frías y en el de la tapa verde hay unos filetes. Ya sabes lo que hay que hacer, cuando lleguen las dos y media, te pones el mandil, enciendes el gas y.... Antes, a las nueve, cuando se va, te dice cariñosamente: - Si ves que no llueve, habría que pasar los cristales de las ventanas y si no tienes mucho que hacer pásate el aspirador, saca el lavaplatos y recoge las camisas que te he dejado en tu silla del dormitorio. - ¡Señor, si, señor! Y así un día detrás de otro, y lo que más jode... el tener que llevar al cliente algo que podías haberle enviado por ftp y... claro quiere verte. Necesita mirarte a los ojos para trasmitirte todo el poder que emana de su mente contra ti. El tráfico, el aparcamiento, el ruido, la gente... ya te estorba todo. Te metes en el metro para no pillar lo impillable y miras a los demás -¿serán autónomos?, no, son desempleados y jubilados que se arrastran como tu, pero con muchas más preocupaciones que hacen que se alegre un poco el día al pensar lo dichoso que eres por poder soportar a alguien que te da para vicios naturales, comer y vivir. A veces cuando voy al pueblo y veo las vacas de Alberto, a las que cuida con esmero, cariño y devoción me pongo en su lugar y pienso: ¡Qué bárbaro! ¡Como viven! Son autónomas extensivas, no se juntan con otras del establo y miran a la sierra como sabiéndose poseedoras de todo el territorio. Y cuando llega la noche se van solas a su "refugio", lejos de lobos, de ruidos de bodas y con agua cerca. Y cuando quieren matarile, se alzan y ya sabe el toro lo que tiene que hacer, pero... ese es otro cantar.
  15. ¡Jo billie! Me gustaba en el café, bueeeeeeeno, pero está bien aquí. Fue el primer lugar al que entré y en el que me lo pasé pipa; lo que sucede es que la mesa del fondo de El Café seguía esperando mi presencia y allí aposenté mis reales -nunca mejor dicho- de forma que se viera todo el patio. Impresiones: Mucha gente nueva, en la pecera y otros. Gente vieja -bueno, mayor- también haberla. Os habéis vuelto muy serios, muy empresariales, muy... poco maqueros. Imagino que más de uno será abuelo, algún otro habrá encontrado lo que buscaba, menos en el paro -es lo que deseo- y alguno más se habrá olvidado de la política y estará en el limbo de los anarco-apolíticos. Perdón el lapsus, que no me acordaba, imagino que sigue estando prohibido y con los tiempos que "corroen"... Me ha gustado la profesionalidad de este... no me gusta eso de portal.... de este hogar tan funcional. La habitación de artes gráficas me sigue tirando y muchas veces he echado de menos a "mi Luigi", a Trazas, a Mia, a... bueno a muchos. Pero el café, mi café, y el servicio del personal, me tiraba. Los viejos, -mayores, coño, mayores- me recordarán, los nuevos llegarán a echarme de más y de menos pero uno será así de por vida: un plasta de tío que cuando saca los pies del plato tira la sopera. Bien-hallados plebe. Aquí está vuestro REY Posdata: no encuentro el icono de la corona, os agradezco haberlo retirado cuando me exilié.
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