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Juego de crear una historia: hasta 6 palabras

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CAPÍTULO VIII

Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

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-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

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- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

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Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

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Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no

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Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

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Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

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i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con

Edited by yerku

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Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

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i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

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Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

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i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

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Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con una cuerda cruda y cruenta, la cual venia escuchando TecnoPop Ochentero -del que gusta tanto a Naranjito-, enrollada amorosamente alrededor de su cuello:

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CAPÍTULO VIII

Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con una cuerda cruda y cruenta, la cual venia escuchando TecnoPop Ochentero -del que gusta tanto a Naranjito-, enrollada amorosamente alrededor de su cuello: que le quedaba bien puesta

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CAPÍTULO VIII

Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con una cuerda cruda y cruenta, la cual venia escuchando TecnoPop Ochentero -del que gusta tanto a Naranjito-, enrollada amorosamente alrededor de su cuello, que le quedaba bien puesta, empezó a apretar a i-Rita hasta

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

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i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

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Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con una cuerda cruda y cruenta, la cual venia escuchando TecnoPop Ochentero -del que gusta tanto a Naranjito-, enrollada amorosamente alrededor de su cuello, que le quedaba bien puesta, empezó a apretar a i-Rita hasta que sus bocas se encontraron cerca

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Sus posaderas tomaron color hexadecimal #FF0000 pero tras una ducha binaria, tornaronse como el arco iris y sus dos hermosas gemelas de cabellos rizados que colgaban del enhiesto miembro viril, balanceándose como mucosidades anales que eran.

 

Entonando "Tiene nombres mil", caminaba i-Rita, cuando de repente y sin previo aviso tuvo una revelacion...

-¡Dios! ¡Leonardo Dantés ante mi!

 

Se arrodilló para hablar cara a cara, y su sorpresa aumentó al ver que se prestó para reparar su monda. Sacó su catana y se la tendió con dudas. En su mirada sólo percibía concentración, tan extrema que, unicamente pensaba en desnudarlo y hacerle finísimas rodajitas para una buena ensalada, aderezada con la afrodisíaca canela, que tan buenos ratos le había proporcionado cuando trabajó en el Teatro Chino de Manolita Chen en el s.XII... Los recuerdos le asaltaban cuando pasó el AVE hacia Villaconejos-estación Botijo.

 

- Dígame, buena mujer ¿padece usted glosopeda? Déjeme ver sus enormes ubres y sus manchas moradas de milka para calibrar si son "teta" o "grano", en ese caso, me veré obligado a tomar una muestra del tejido para tomar una muestra de adn y mostrar al mundo una muestra (valga la redundancia). CSIMacu sacó precipitadamente conclusiones cuando de repente saltó la alarma de su i-zapatófono, rauda se aproximó hacia la puerta, cuando aparecieron las cuatro restantes CSIs con las espaisguerls, y en sus i-pods pato, al grito de su organización dijo: DIOS, ESTO NO PUEDE SER!!!!

 

Había que salvar a i-Rita del cirujano... con el pasamontañas bien encorchetado, entrando rompiendo varias ventanas y generando un jaleo de tres pares de corchetes. Sus pasamonañas-con-forro-borreguito de serie conferían sus superpoderes, y además, servían de intercomunicadores de tupimiento - no del mío sinvergonzón malpensado- y les permitían ver cosas que de otra manera verían incluso mejor.

 

Leonardo Dantés se consideró tupido, CSIMacu dijo:

- ¡¡Zorionak eta Urte Berri On!!

i-Rita comenzó a comer uvas compulsivamente mientras sacaba su langostino amaestrado del fregadero. Apareció Ramonchu, su capa estaba hecha con fina piel de melocotón que le proporcionaba una caída maravillosa, e i-Rita al verlo vomitó las lentejas que comió en su viaje astral al corazón del cachalote beige, para poder comerse el langostino amaestrado.

 

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡Los botones de caramelo no!

 

Éstos habían tomado vida propia y Jengi no tuvo más remedio que llamar a la nube Kinton en braille con las manos, y en Morse, cuando... ¡CATACROCKER! ¡Y CATACROCKER AGAIN! La nube gripose a 100 metros... volviéndose verde-berza. Empezaron a llover mocos azul-tortilla-de-pitufos. i-Rita montó en Kinton preparada para huir de aquella surrealista y desagradable lluvia pegajosa. Tomó rumbo evangelizada por morfeo con su iPod, hasta que llegó a las altas montañas de No-me-toques-que te vas a llevar un susto. Allí le habían comentado que había un manantial de vino espumoso que hacía las delicias de cualquiera al cual le hubiesen robado las delicias. Tanto era así, que i-Rita no estaba preparada para encontrarse con su cuñada, completamente curda, que dialogaba con una cuerda cruda y cruenta, la cual venia escuchando TecnoPop Ochentero -del que gusta tanto a Naranjito-, enrollada amorosamente alrededor de su cuello, que le quedaba bien puesta, empezó a apretar a i-Rita hasta que sus bocas se encontraron cerca, y de la osucirdad apareció...

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